Holanda, España, Uruguay y Alemania, cada uno con su librito
A su manera, cada uno de los semifinalistas se ganó su lugar. Todas juegan de manera diferente.
Uruguay. Su primer paso fue fundamental. Un empate con Francia le dio seguridad. "El Maestro" Tabarez salió con un esquema conservador, prescindiendo de un media punta como Cavani y ubicando a Ignacio González como volante por la izquierda.Luego, contra Sudáfrica, el DT incluyó al siete celeste. Si bien el equipo no deslumbró (siempre cortado, sin un enlace que alimente a los delanteros), Forlán solito se las arregló para abrir aquel partido con un golazo, de esos que sólo hacen los cracks. Fue un claro 3 a 0.Con México, el DT repitió medio campo y delanteros y volvió a ganar, 1 a 0, con gol de Suárez. Pero la clave siempre estuvo en la defensa: no recibió goles en los primeros tres partidos. A pesar de que Godín debió salir del equipo titular (fue reemplazado por Victorino), la tarea del tándem Fucile-Lugano-Pereyra fue perfecta. Corea del Sur, en octavos, fue una prueba de fuego. O de agua, porque se jugó bajo un diluvio. Con Godín otra vez como central, con Forlán y los dos delanteros de siempre parecía tener el partido controlado, hasta que un error del arquero Muslera lo llevó a alargue. Pero aquella fue la noche de Suárez, que metió dos goles y le dio el pase a cuartos.
Ante Ghana, controló el balón en los primeros minutos, pero luego no funcionaron Diego Pérez y Arévalo en la contención y se lesionó Lugano (lo reemplazó Andrés Scotti), uno de los puntales de “la Celeste”. Igual, Uruguay se recuperó con el ingreso de Lodeiro que le dio aire al ataque.
Conclusión. La defensa es sólida, juegue quien juegue; el medio campo se complica si enfrente le mueven el balón a un toque; y el ataque puede abrir cualquier partido con Forlán como el estandarte. Sufrirá la ausencia de Suárez por doble amarilla. Holanda
Antes del partido frente a Dinamarca, en el debut, la formación que puso Bert Van Marwikj en cancha prometía fútbol total. Sin embargo, el cuadrado: Van der Vaart-Sneijder-Kuyt-Van Persie no funcionó. Los daneses, que esperaron y cortaron el circuito, casi ganan el primer tiempo atacando por las bandas (Van der Wiel, flojo en la marca por derecha) rápido y de contra golpe. Al final, salió Van der Vaart y la Naranja jugó mejor con Elia.Ante Japón fue 1 a 0, otra vez con el "cuadrado mágico" en ataque. Misma formación (Heitinga-Mathijsen en la zaga)y misma solución: Sneijder marcó el único gol del partido. Sin deslumbrar, pero con contundencia. Allí consiguió la clasificación, por lo que enfrentó a Camerún con formación alternativa.
En octavos, Eslovaquia recibió a un Holanda sin Van der Vaart, pero con Robben. El extremo, recuperado de su lesión, hizo que ahora sí el "cuadrado" funcionara. Al menos, él generó lo que no logró nunca Van Persie (no convirtió hasta ahora), y convirtió un gol, con habilitación de Sneijder. El segundo tanto, ¿de quién? De Sneijder.
Y luego Brasil, que en el primer tiempo lo paseó, provocándole heridas sobre todo por la zaga central (Heitinga-Mathijsen). Luego, Sneijder cambió la historia aprovechando el error de Julio César y Robben se encargó de manejar el ataque con habilidad y tempo.Conclusión. La defensa se mostró insegura con equipos "menores" y directamente fue un "flan" contra Brasil; el medio campo es luchador (Van Bommel se prodiga y es correcto en la descarga); pero su ataque es tremendo: el cerebro de Sneijder puede ser letal, capaz de meter pases de gol, de cabecear, de patear desde lejos. La velocidad y la pegada de Robben asustan. Anularlos será fundamental. Alemania
Su goleada ante Australia en el debut fue lo mejor de la primer fecha. Apareció plantado en el medio el fabuloso Schweinsteiger, organizador del juego, con Khedira como lugarteniente. Adelante, Özil y Podolski como volantes y los delanteros Mueller y Klose. Sin embargo, perdió con Serbia 1 a 0 (Podolski erró un penal) con la misma formación que ante Australia, pero sufrió la expulsión de Klose.
¿Cómo le ganó? Con un buen arquero, fuerza física, delanteros grandotes y una defensa aguerrida. A Ghana lo venció 1 a 0 (gol de Özil) con dos modificaciones: Cacau por Klose (como "9") y Boateng por Badstuber (Lahm pasó a marcar por la izquierda). El tándem de ataque se mantuvo, aunque Schweinsteiger arrancó por la izquierda.Inglaterra sufrió la mejor versión germana, con la dinámica y precisión del medio campo, las subidas de los laterales (Lahm volvió a la derecha, Boateng a la izquierda) y la contundencia de Mueller y el oportunismo de Klose. Quizá sufrió en defensa, por la lentitud de Mertesacker y Friedrich, pero supo salir rápido de los problemas.La misma fórmula propuso ante Argentina con idéntico resultado. Conclusión. Los defensores atacan mejor de lo que defienden y la zaga tiene grietas por los dos lados; su medio campo es el mejor del mundial, con un administrador –Schweinsteiger– quien no sólo roba y reparte, sino que dispara de media distancia y con volantes por las bandas que están "finos"; y con dos goleadores impresionantes: "el Flaco" Müller (buen cabezazo, siempre bien parado) y Klose, a punto de llegar a los 15 goles en mundiales, que convierte de cualquier manera. España
La derrota ante Suiza fue la gran sorpresa del Mundial. El equipo no tuvo el poder de gol que necesitó su dominio territorial (con Xavi y Xabi Alonso en el medio, y con Iniesta y Silva) para cambiar la historia. El error de la zaga, siempre tan firme, le dio el 1 a 0 a los helvéticos. A Honduras lo superó con la misma fórmula, pero sin Iniesta, con "el Niño" Torres adelante y con Busquet más ofensivo. Y porque Villa apareció a tiempo (recursos para hacer goles con sólo su voluntad). A Chile, en cambio, porque el arquero Bravo se equivocó, ya que nunca supo resolver el enigma táctico de tener cortada la línea de pases entre los volantes (poco y nada de la sociedad Xavi-Iniesta). Pasó octavos sin modificar los nombres, aunque Iniesta volanteó por la izquierda atando el sector más débil de Portugal. Y a Paraguay le ganó con mucha garra y poco juego (otra vez, sin poder armar las sociedades en el medio), pero sufrió, como contra Suiza y Chile, cierto desorden defensivo.Conclusión. Su defensa es sólida proporcionalmente al nivel de seguridad del medio campo; si los volantes manejan el balón, España se siente a salvo del rival, pero si no, es muy vulnerable; y adelante tiene Villa encendido y a Torres apagado.
