Historia repetida: buen debut
Para el exquisito paladar argentino, ese que ante rivales como Bosnia y Herzegovina reclama siempre la triple "G" (ganar, golear y gustar), la de ayer fue, seguramente, la más agridulce presentación de la selección en los últimos 20 años, por más que haya alargado a seis la racha de éxitos sucesivos en su debut.
No tuvo brillo, es cierto, pero ratificó una tendencia que permanece inmutable hace dos décadas: 1994 (4-0 a Grecia), 1998 (1-0 a Japón), 2002 (1-0 a Nigeria), 2006 (2-1 a Costa de Marfil) y 2010 (1-0 a Nigeria).
Un detalle curioso: sus presentaciones siempre fueron a cara o ceca, porque jamás dividió puntos en sus 16 participaciones ecuménicas (ganó 11 y perdió cinco).
El último traspié fue en 1990, en la recordada caída ante Camerún (0-1), una frustración que fue preludio de una Argentina finalista. El desafío de hoy es transitar un camino exitoso de principio a fin. El primer paso está dado.