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Gabriel Frandino, arquero de Racing: Pensé que no volvía a jugar más

Hace un año se accidentó en el auto que lo levaba a la Academia. Sufrió varias facturas y estuvo en terapia. El domingo ingresó por el lesionado Rodríguez.

13 de febrero de 2015 a las 08:50 a. m.
Gabriel Frandino, arquero de Racing: Pensé que no volvía a jugar más
Frandino (segundo desde la izquierda), en una práctica de Racing. (Foto: Raimundo Viñuelas)

Fue una sensación única. Intransferible, podría decirse. El corazón se le iba a salir de lugar, la garganta se le hacía un nudo. No era para menos.

¿Cómo no iba a estar así Gabriel Frandino?

Si hace un año y días, un accidente automovilístico ocurrido cuando se dirigía a una práctica de Racing desde Carlos Paz casi lo mata (sus tres compañeros sufrieron lesiones leves) y ahora estaba nuevamente en el arco de la Academia para relevar al lesionado Leonardo "Calidad" Rodríguez, al promediar la primera de las dos finales ante 9 de Julio, en Morteros.

El partido estaba 2-1 y, tras el 2-2 de Juan Echarri, el local llegó al 4-2 en al final.

Frandino atajó dos pelotas de gol, y en los tantos del “9” nada pudo hacer. Racing perdió y eso lo amargó un poco. Sin embargo, “Frandi” (25 años) había dado un paso gigante: el regreso a las canchas, algo que él mismo no creía debido a los golpes sufridos en el accidente.

Nada más ni nada menos. Y tanto cambió la historia que si Rodríguez no mejora, Frandino será titular en la vuelta.

"Me sentía raro. Pensé en entrar y en tratar de dar lo mejor. Pensé que gracias a Dios me tocaba de nuevo defender el arco de Racing y después de un año de mi accidente. Que tuve un cuerpo técnico y unos compañeros que me ayudaron para poder estar bien en ese momento", le dijo a Mundo D.

–¿Cómo fue el 2014?

–Fue duro. Comencé siendo titular. Había jugado el primer partido ante Independiente de La Rioja y me tocó atajar un penal. Demostré que estaba con ganas. Tenía muchas expectativas en mi carrera. En los amistosos, también me había ido bien. Después se dio lo del accidente, que fue algo muy raro. Tuve cinco fracturas en la cabeza. Tenía edemas, coágulos en la cabeza, aire. El aparte médico indicaba que yo podía quedar inválido o me podía pasar algo. Era muy difícil de afrontar. Yo me enteré recién a las tres semanas. Yo lo miraba a la cara a mi viejo y me daba cuenta que las cosas no estaban bien. Estuve una semana en terapia intensiva con sondas por todos lados. El sueño era constante. Me mareaba y no veía. Fueron dos meses, así. Me tenían que acompañar al baño. Fue difícil. No es un lindo año para recordar. Estuve casi ocho meses para que me dieran el alta para volver a practicar.

–¿Qué te tranquilizaba?

–Que caminaba por la calle y que si me mareaba, veía. Ahí pensé en que no me iba a pasar nada. Fue difícil. Ahora estoy contento de nuevo. Tengo la posibilidad de salir adelante. Me motivaba el hecho de poder levantarme todos los días a la mañana y así poder ir a entrenarme y si no había ensayo, fui de ir al gimnasio. Yo estaba acostumbrado a eso. Estaba acostumbrado a entrenar mucho. Pero ahora había que hacer todo a un ritmo bajo, tranquilo. En 2014, pensé que nunca más iba a jugar al fútbol. Que no iba a volver a jugar más. Y el tiempo, me empezó a demostrar lo contrario. Empecé a entrenar. Mi familia fue increíble. Mis compañeros y el cuerpo técnico creyeron en mí. Así llegamos a hoy. A ellos, a los médicos y a Dios, les agradezco. Puedo atajar yo o Rodríguez, que es un gran compañero como Rosas, el otro arquero. Estoy contento. Hay que terminar este sueño que empezamos todos. Nada es imposible.

–¿Cómo fue tu primer día de entrenamiento tras el alta?

–Mi mamá me dijo: “Si Dios quiere, vas a volver a jugar. Si sos perseverante, podrás hacerlo. Si no se logra, nos habremos dado cuenta de que el fútbol no será para vos”. Mejoré y me convencí que podía. Así se dio todo.

Historia

“Frandi” no es un pibe. Hace casi dos años el arquero llegó a Racing de Nueva Italia para potenciar su carrera que ya tenía algunos pasos importantes. Siendo villamariense jugó en Deportivo Argentino; luego se fue a Argentinos Juniors (debutó en Primera) y pasó por Sportivo Belgrano. Y en Racing, vivió las emociones más fuertes. Ahora está a las puertas de hacer historia.

–¿Por qué pueden ganar?

–Esperamos que llegue la hora del partido. Vamos a tener un resultado positivo. Vamos a dejar todo para sacar esa diferencia de tres goles para ascender directamente.