Frente a Colón en Santa Fe, el partido de la urgencia para Talleres
Con su “si las cosas no van bien, seré el máximo responsable”, Caixinha ingresó a la resolución de la serie ante Colón. El tema de la columna Pase al Gol.
Está urgido Talleres, pero la elección fue propia. Una vez cumplido el objetivo de clasificar a los octavos de final como segundo del Grupo H en su vuelta a esta instancia, la directiva albiazul resolvió a favor del intento de seguir haciendo historia, lo que claramente postergó la competencia local hasta nuevo aviso. Por más que esté 23° en la Liga y último de 28 en la tabla Anual, la que define los clasificados a Copas 2023.
El escenario de llegar lo más lejos posible es tentador: respeto creciente, más valor del plantel, ingresos extras, nuevas operaciones, etc. La Libertadores son millones, en todo sentido. Es común que las declaraciones vayan orientadas a ese escenario, con argumentos valederos como el hecho de que Colón lo respetó bastante a Talleres, también viene mal en el torneo local y los posibles rivales River o Vélez, también han dado lo mejor en el torneo continental.
Sin embargo, poco y nada se ha dicho sobre el escenario de una eliminación. Normalmente ha sido el presidente Andrés Fassi siempre se anticipó para hablar de un Talleres en años que no depende de un resultado y que se trata de un proceso, más allá de que por ahí incluyó la palabra “improvisar” tras la salida de Alexander Medina y del despido de Ángel Hoyos.
Como fuera, en esta oportunidad, el que se animó a hablar de un resultado negativo no fue el máximo directivo albiazul que siempre asume la responsabilidad de todo lo que se hace en Talleres, sino el DT Pedro Caixinha. “No depende de mí analizar eso. Lo que sí tengo claro es que quiero toda la presión y la responsabilidad para mí. Si las cosas no van bien, seré el máximo responsable”, dijo el entrenador cuando le consultaron si su continuidad estaba atada al resultado del partido ante Colón y siendo que tiene contrato hasta fin de año.
El escenario no deseado de una eliminación, descubrirá una lucha que la “T” deberá iniciar por mejorar en esa misma Liga en la que fue tercero, además de tener que seguir superando obstáculos para defender el subcampeonato de Copa Argentina. No hay nada definitivo, pero será un escenario nuevo y exigente, en juego y resultados, con premios menos jugosos y castigos más duros.
La expresión de Caixinha puede considerarse pariente de aquel “Voy a morir con la mía” de Frank Kudelka, quien, luego de un mal arranque, condujo a Talleres a la permanencia en la vuelta a Primera en 2016 y, luego, al quinto lugar en la Superliga, clasificatorio a Libertadores. Y lo más, importante. Le dio identidad al juego.
Más allá de la presión que se arroga el portugués, se espera que ese mensaje termine de motivar a un grupo de jugadores que también apostó un pleno en la Libertadores. La cuestión es que justamente ante Colón aparecieron algunas limitaciones que parecían superadas en esta clase de partidos y el mensaje va directamente a quienes van a tener la prioridad en el partido de vuelta. La llegada de los refuerzos como Julio Buffarini, Diego Ulises Ortegoza, Favio Álvarez, Alan Franco y Francisco Pizzini cubrirá algunas necesidades del equipo aunque lógicamente habrá que esperar un poco más.
Como fuera, el plus de los que están o el de los que vinieron, deberá ver la luz, ahora.
