Fanático de Belgrano y La Voz del Interior
Un incondicional. Domingo Torres es hincha de Belgrano desde los 10 años y lector del diario desde muy pequeño.
Domingo Javier Torres es más que un cordobés nacido en la década del ’60.
Esconde algo más que una historia de vida como las de miles de cordobeses. Domingo, que trabaja en un estudio como liquidador de seguros y vive en barrio Juniors, tiene su corazón teñido de celeste y un millón de información y recuerdos que fue acopiando en su alma, por experiencia y por haber leído el diario desde siempre.
Es que Domingo tiene dos pasiones: Belgrano y La Voz del Interior.
"Soy un agradecido del diario. Estoy seguro que no sería tan hincha de la 'B' si no hubiera existido La Voz". Textual de Domingo Torres, que abrazó al celeste en el '76 y se familiarizó con el diario casi en el mismo momento en el que empezó a reconocer las letras del abecedario ("Mi vieja me hacía leer La Voz para ejercitar mi lectura").
"Soy hincha de Belgrano desde 1976. Mi hermano Bernardo me inició en esta pasión y me forjó Carlos Jury Nam ('El Turco') fundador de Los Piratas. Desde entonces pienso todo en celeste. Recuerdo un partido con Independiente, en Alberdi, en 1977. Yo tenía 10 años y me llevaba mi hermano a la popular de la calle Hualfin. En un momento del partido la hinchada del rojo comenzó a tirar piedras y la policía rompió la pared que separaba la preferencial y pudimos pasar y ver el partido, que comenzaba a las 18 pero nosotros habíamos ido a las 12. Hacía mucho calor y los Bomberos nos regaron... ah, ganó Belgrano (2-1)", recuerda Domingo y se emociona.
Le sobran las anécdotas a Domingo: “Me escapaba de casa y me iba a la cancha con Jury Nam y sus hijos, Horacio y Carlos, ya en la popular me tocaba sostener al ‘Turco’ del paravalancha y no podía ver el partido. ‘El Turco’ me decía: ‘si te bancas esto ya vas a ver que ganamos’, y casi siempre se cumplía lo que me decía. Después, en el ascenso del 1991, estaba con mi hermano (Bernardo) y se infartó un señor que estaba al lado nuestro. Como mi hermano es cardiólogo comenzó asistirlo hasta que llegara la ambulancia de Emergencias. En medio de la reanimación hace un gol el Gringo Alonso. Un revuelo. Luego mi hermano me preguntaba cómo había sido el gol”.
Domingo estuvo en la Sede Integral del diario algunos días atrás. "Esto es tremendo. Es como estar en Disney, el sueño del pibe", dice sin ponerse colorado mientras ve trabajar a los periodistas que arman el diario del día siguiente.
“Sabés qué pasa –dice–, La Voz es parte de mi familia, primero porque mi viejo siempre le compraba el diario al canillita ‘Don Olave’ cuando vivíamos en el Cerro de Las Rosas y después porque mi vieja me hacía leer La Voz para ejercitar mi lectura. También porque de chico el diario me mostró lo que fue el Mundial 78, los Nacionales, de los que recortaba los resultados y los pegaba en una libretita para tener mi propia estadística. Ese niño lo sigo llevando dentro, ya que actualmente colecciono cada vez que juega o aparece algo de Belgrano. Después, en el secundario, los profes nos hacían buscar en el diario notas de la Guerra de Malvinas o la vuelta de la Democracia. Y guardo notas porque me gusta. Guardo los suples de los mundiales, de los Juegos Olímpicos y las notas de Nalbandian o ‘el Pato’ Cabrera. A otros los tengo digitalizados, ya que me gusta ir a la Biblioteca Mayor y leer diarios de los ’70. Les tomo fotografías a las notas. También leo a Daniel Salzano”
Así de simple, así de pasional. Domingo es fana de la “B” y de la “V”.