Entrevista: Daniel Albornós y Cristian Pino quieren hacer crecer a Argentino Peñarol
“Hay que hacer crecer a Peñarol”. Así lo sentenciaron Albornós y Pino, DT del equipo que jugará el Federal B y coordinador del semillero, respectivamente.
A Daniel Albornós y a Cristian Pino se les abrió el portón de la oportunidad. "La Chancha" conducirá al primer equipo de Argentino Peñarol que intervendrá en el Federal B, a fines de marzo, y "Pinito" coordinará el semillero. Los exjugadores de Talleres saben de la exigencia y creen que darán la talla.
"Tomamos esto con mucha tranquilidad. Es la posibilidad de demostrar. Fue muy emotivo el primer día. Hay que hacer crecer a Peñarol", dijeron al unísono Albornós y Pino en la entrevista con Mundo D, en la que detallarán lo que planean construir en el club de Argüello.
–¿Cómo los designaron?
–(Daniel Albornós) Tengo que agradecerle a Sergio Fittipaldi, que es el presidente del club. Creyó en mi trabajo y en el de mi equipo. También fue quien me dio la oportunidad de llegar al club, el año pasado como coordinador.
–(Cristian Pino) Albornós me llamó a principios de año y me explicó el proyecto deportivo que tenían pensado con la dirigencia del club. Le dije que sí... El orden y el progreso que ha tenido Peñarol de la mano de Fittipaldi está a la vista... cambiaron muchas cosas.
–¿Qué objetivos les plantearon en el club?
–(DA) Nosotros tenemos los objetivos muy claros: progresar y hacer crecer a Peñarol. Sobre los objetivos, la intención siempre de todos los equipos es hacer un buen torneo, mientras se desarrolle el torneo sabremos para que estamos. El año pasado se peleó el descenso, hoy pensamos en ser protagonistas.
–(CP) El proyecto es trabajar con los chicos con una modalidad que se usa en el fútbol actual. Al lado de cada DT y PF, para el progreso del niño, también debe estar la contención social. Nunca hay que olvidarse eso de que para formarlos deportivamente antes hay que formar en la parte humana.

–¿Por qué a los jugadores les cuesta entender el juego?
–(DA) La inteligencia en este juego es determinante: el más inteligente entiende y ejecuta mejor el juego. Interpretar el juego es algo que se debe entrenar.
–(CP) El juego es muy distinto a cuando jugábamos. Si bien la cuestión física es importante, hoy la velocidad que existe en un partido lleva a ejecutar malas decisiones a la hora de leer el juego. No podés tener la pelota más de tres o cuatro segundos porque el rival está encima. Eso conlleva a no hacer una pausa, a entregar mal el balón, y apresurarse en las decisiones.
–¿Qué ventajas y desventajas tiene el hecho de ser entrenadores jóvenes?
–(DA) Esto, como toda profesión, se alimenta formándose y capacitándose. No creo en eso que el exfutbolista puede ser el DT exitoso. La única ventaja es que tenemos muchas energías para esta vocación y prepararnos.
–(CP) El fútbol se fue renovando, y hay que adaptarse al fútbol actual, pero nunca perder la esencia del buen juego. Por eso me pone muy contento la camada de técnicos jóvenes que se ven hoy en Primera División. Hay un 70 por ciento de técnicos jóvenes. Las desventajas las vas puliendo con la experiencia del entrenamiento diaria para convertirlas en ventaja el día de mañana.

–¿Haber sido jugadores referentes de nuestro fútbol es suficiente para ser DT de cualquier club?
–(DA) Te ayuda haber jugado al fútbol profesional, pero no es un todo. Tenés conocimientos de grupos, llegar al jugador y saber hablarle. No a todos se los habla de la misma manera. Son pocas cosas pero importantes. Es lo único que puede sobre salir del que no haya jugado. Después hay excelente técnicos que no jugaron.
–(CP) No. La única diferencia es que podés volcar la experiencias que uno tuvo como jugador, pero el aprendizaje es constante, de todos días al lado del jugador. Hoy se vive un momento de exigencia. Se les exige a los DT de inferiores. Que hoy en día los niños juegan bajo mucha presión externa (padres o familiares), y nosotros queremos antes que nada que los pibes entren a la cancha a divertirse. Hay que explicar que se gana y se pierde; que, a veces, van a jugar bien o mal. Pero lo que siempre hay que hacer es crecer y no dejar de aprender.

–El fútbol de los millones y los sueldos del hambre. ¿Cómo conviven los clubes que pueden pagar sueldos millonarios y otros clubes cuyos jugadores deben trabajar en otras actividades porque no alcanza?
–(DA) Esto era de esperar en nuestro fútbol argentino. Cuando vivía Julio Grondona, todos los directivos aceptaban lo que decidía y no había trabas. Hoy resulta que están todos enemistados y dividen opiniones. Se ha tornado en un negocio tortuga el fútbol argentino y sus categorías, como el Federal B, es algo insólito e injusto. Están más tiempo sin jugar que disputando el torneo.
–(CP) La verdad es que en el fútbol argentino estamos muy mal. Es una incertidumbre total para todos los clubes y ni hablar para los jugadores, que son los que tienen que llevar el pan a la casa. Uno que juega en Boca o en River o en cualquier equipo grande tiene la posibilidad de esperar un tiempo prolongado en su base económica para su bienestar familiar, pero los que juegan en la B, C o torneos federales son los que realmente sufren todo este problema. Ellos viven realidades totalmente distintas. Son los que si no cobran el mes de sueldo en el club, no les va alcanzar. Y tienen que hacer otro trabajo para lograr llegar a fin de mes y comer. Es una pena ver cómo desde el poder de turno solamente se discute por puestos y dinero. Es un fútbol de grandes jugadores, no todos lo disfrutan. Muchos lo sufren.
