Endilgan a la Presidenta haber rendido “homenaje” a los barras
Ante el reflotar de la violencia en el fútbol, desde la ONG Salvemos al Fútbol criticaron a Cristina Fernández por haber minimizado el accionar de esos grupos.
El reverdecer violento de los barras en el último fin de semana largo en Victoria, Mataderos, Santa Fe y en una sede de Independiente llevó hoy a la titular de la ONG Salvemos al fútbol y una defensora adjunta porteña a endilgarle a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dificultar la lucha contra los violentos por haber minimizado el accionar de esos grupos.
"Después del discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en que elogiaba a los barrabravas es muy difícil seguir en esta lucha. Todos conocen a los violentos y no sólo no les aplican el derecho de admisión sino que les rinden homenaje, es una locura", sostuvo Mónica Nizzardo, de la ONG Salvemos al fútbol.
El senador nacional y presidente de Quilmes, Aníbal Fernández, se negó a opinar sobre los dichos de la jefa del Estado con su conocido argumento de que no es "exégeta de la presidenta".
Asimismo, consideró por radio Continental que a los barras "hay que sacarlos de la cancha". "Son unos quince", estimó y dijo que en su club se implantó junto al ex COPROSEDE con el derecho de admisión.
La jefa del Estado minimizó la gravedad del accionar violento de los barras bravas en un discurso el 30 de julio último delante del presidente de AFA, Julio Grondona, y de gran parte de los titulares de los clubes, entre ellos Javier Cantero, el presidente de Independiente que viene poniendo el pecho a una batalla contra los barras.
"Si el tema de la violencia lo circunscribimos únicamente a algunos grupitos vamos a equivocarnos y no vamos a darle una verdadera respuesta al problema, que tiene que ver más con cosas que pasan fuera de la cancha, que son las mas graves y no adentro", afirmó entonces la Presidenta.
Pero también la jefa del Estado pareció rendir respetos a los hinchas que se ponen en las tribunas de espaldas al campo de juego, ni más ni menos que los capos de las tribunas. Colón-Belgrano, en Santa Fe, un alto oficial con la cabeza partida en Victoria durante incidentes con barras bravas de Tigre, dos policías heridos de bala en Mataderos en el marco de choques entre facciones de la barra de Chicago que ya tiene varios muertos en su haber, y el ataque incendiario a la sede capital de Independiente, con otro policía quemado, fue la secuencia de ataques en solo tres días. Cantero ya dijo que vincula a la barra con ese atentado.
Al hablar por la radio La Once Diez, Nizzardo dijo que le "cuesta creer que la Presidenta no sepa lo que está diciendo". "No puede hacer un homenaje y decir que cuando iba a la cancha miraba las tribunas. Así le está dando a esta gente con problemas en la Justicia más identidad de la que tienen".
Pero también la defensora adjunta Graciela Muñiz dijo que con su discurso la presidenta "donde minimizó el accionar de los barras al referirse a ellos como ˜hinchas apasionados˜ me demuestra que lejos de combatirlos, los está legitimando". Y coligió que "si el Estado no puede garantizar 90 minutos de fútbol en paz y romper la cadena que liga a los dirigentes políticos y deportivos con los barrabravas, la presidenta me demuestra que no quiere erradicar la violencia en el futbol".