En Talleres apuntaron contra el árbitro
Críticas. Arzubialde y Rezzónico se fueron molestos con el arbitraje de Carlos Córdoba. Grassi, feliz, prefirió no apartarse del objetivo original.
Complicado se le hizo a los intérpretes de Talleres explicar la derrota. Es que, a la salida de los vestuarios todos le "pegaron" al árbitro del partido Carlos Córdoba. Pero, también fue bastante duro analizar un partido en el que, a entender del DT y los jugadores "Talleres tuvo mas de diez situaciones de gol y Estudiantes no más de cuatro".Héctor Arzubialde sostuvo que fue "un partido difícil de contar". "El árbitro, a mi criterio, fue gravitante en el resultado. Tuvo incidencia directa. Nos vamos con una derrota dolorosa, pero jugamos bien. A la gente que no vio el partido es difícil explicarle que Talleres no jugó mal. Dejó cosas muy positivas sobre los jugadores que dejaron todo en la cancha", entendió el entrenador.
"Ellos recién a 40 minutos cruzaron la mitad de cancha y nos hicieron el tercero. Nosotros habíamos tenido algunas situaciones en el primer tiempo, pero se nos hizo difícil concretarlas. Vamos a tener una semana linda para trabajar. Sé que le vamos a ganar a Racing el domingo y nos vamos a clasificar. No tengo dudas", aseguró Arzubialde.Pero, el DT volvió a la carga contra el árbitro. "La verdad es que si hay un veedor hoy (por ayer) tiene que hacer algo. Hubo un penal que no nos cobró, un gol de ellos estaba en offside y además el lineman no levantaba la bandera y dejaba seguir varias jugadas cuando había offside, marcó el técnico, quien aclaró que Estudiantes lo ganó porque supo "aprovechar las pocas situaciones que tuvo".Otro que se fue molesto fue Juan Pablo Rezzónico. "Estudiantes llegó sólo cuatro veces y nos convirtió tres goles, que ninguno era válido. Ustedes los periodistas, y todos juntos tenemos que intentar revertir lo de los árbitros, porque hoy fue determinante. No es porque nos haya pasado a nosotros sino para que no pase en ninguna otra cancha".FelicidadJorge Grassi no podía ocultar su alegría por haber derrotado a "un equipo de tan alto prestigio". "El partido lo comenzamos a ganar por la gran tarea de los jugadores en presionar la salida del rival, creo que eso fue importante para el desarrollo del partido. Debido a una seguidilla de juegos tuvimos que regular el desgaste físico en el segundo tiempo, por eso nos replegamos un poco pero nunca dejamos de tener la intención de atacar".
A pesar de las de las tres victorias consecutivas, Grassi aclaró que el objetivo cuando él llegó al club era alejarse del descenso. Hoy sigue manteniendo su postura.