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En la previa del clásico, conocé a los cantineros de Belgrano y Talleres

Se trata de "Betty" y Matías, quienes están a cargo de los bares de la "B" y la "T". Cómo llegaron al club y cómo viven las horas previas al juego. 

14 de abril de 2017 a las 05:17 p. m.
En la previa del clásico, conocé a los cantineros de Belgrano y Talleres

Beatriz es la encargada del bar del predio de Belgrano y quien cada mañana les sirve el desayuno a los jugadores. Matías, de pasado en las canchas, es quien despacha a cada uno de los jugadores del albiazul que buscan algo en la cantina. Como para conocer, un poquito más, cómo se vive la previa del clásico en cada club, Mundo D salió a entrevistar a los cantineros de la "B" y la "T".

Primero, las damas

“Vení, vamos a hablar acá. Porque acá, en la cocina, es mi lugar”. “Betty” invita a pasar y mira con ojos de madre, con una dulzura especial. Entonces, se entiende rápidamente porque todos los chicos que corretean por el predio de Villa Esquiú suelen decirle “mami”.

Ella es Beatriz Piredda, la cantinera del predio de Belgrano. Una mujer de 41 años, de barrio Arenales, que está firme cada día, de lunes a sábado, poniendo su sonrisa detrás del mostrador para atender a todos los que conforman el mundo Belgrano.

Hace seis años que "Betty" llegó a Villa Esquiú y ya es uno de esos personajes infaltables, que forman parte del hábitat natural del lugar.

Ella es quien cada mañana les sirve el desayuno a los futbolistas del plantel profesional y, una vez que ellos terminan, abre la cantina para el resto.

“Yo sufro al lado de los chicos cuando les va mal y me pone muy feliz cuando les va bien. Yo les doy el desayuno a la primera, una vez que se van, se abre el bar al público. Después, a partir de las 10.30, les cocino a los chicos del club. Son chicos que no pueden llegar a comer a sus casas o a la pensión, y el club los ayuda con el almuerzo de lunes a viernes. Después a la tarde le damos la merienda a todos los chicos de las inferiores”, cuenta Beatriz, que es mamá de tres hijos (Melisa, Vanesa y Nicolás). Las dos mujeres trabajan junto a ella en el predio.

“A mi no me gustaba el fútbol, pero una vez que entré a Belgrano me encariñé. Muchos me llaman la ‘mami’… Son chicos que tienen a sus padres en otra parte, y acá se les da de comer y consejos. Cuando puedo ir a la cancha a verlos, estoy con ellos. Sino los acompaño mirando la televisión o escuchando la radio. Los chicos de la primera son muy respetuosos.

Hay chicos más serios y otros más jodones. Pero siempre sobre el respeto. Se les enseña así, de chicos”, agrega.

Beatriz dice que es una semana especial, que está con "muchos nervios". Mientras tanto, aparece un pibito y le sirve un vaso con chocolatada. También habrá un consejo y un cariño.Así es cada día para "Betty", la cantinera y consejera de Villa Esquiú.

De la cancha al bar

Matías está de estreno. Es que, en el predio Amadeo Nuccetelli, hay un nuevo lugar para los jugadores y los acompañantes. "Este lugar, la cantina, es nuevo. Antes atendíamos en una especie de casilla, ahí adelante, pero ahora tenemos este espacio, que construimos 100 por ciento de manera artesanal", cuenta el pibe que, durante la semana, se pone detrás del mostrador.

"Es apasionante ver cómo llegan los chicos acá a la cancha en el predio... como estamos todos expectantes ante un partido que hace mucho no se juega con este contexto", explica Matías, quien además de ser parte de la familia que tiene la concesión del bar, tuvo un paso como futbolista por las inferiores del club.

"Llegué acá en el 2013, y jugué dos años y medio en el club, eso también hace de que sienta una conexión muy fuerte con los colores. Me siento parte, siento que es mi segundo hogar", describe.

La familia de Matías, además, está a cargo del comedor de los chicos de inferiores. En ese punto, el pibe cuenta que Talleres viene trabajando muy bien: "Trabajamos en conjunto con una nutricionista que nos deja la lista de lo que ellos deben comer".

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