Emiliano Rigoni, lo que se viene en Belgrano
El volante se ganó un puesto entre los titulares y es el “abanderado” de un grupo de juveniles que se sumaron al plantel superior.
La dicotomía que entrega el fútbol para los más chicos se vive en el día a día. Porque a cada instante su carrera puede dar un giro y llevarlos de las canchas vacías de las inferiores a los estadios llenos donde la Primera lucha por el honor y la gloria de Belgrano.
Algo así le pasa a Emiliano Rigoni, el juvenil de 20 años parece haberse adueñado del lateral derecho del medio y seguramente durante el Torneo Final se lo verá seguido en la formación inicial.
Pero el mismo Rigoni sabe que una cosa es en la práctica, otra en la cancha y otra muy distinta es la posensayos. Porque ayer, después del trabajo con los “grandes” al regreso al hotel, el volante se sentó en el bar y compartió un licuado con los “pibes” de su edad, porque él está en la formación principal, pero no ha dejado de ser un juvenil.
"La pretemporada es una etapa de maduración, porque además de ponernos a punto, vamos integrándonos al plantel y conociendo a los otros muchachos. Son experiencias lindas y hay que tratar de aprovecharlas a pleno", sostiene.
Rigoni comenzó a alternar en el plantel superior y de a poco comienza a sentirse titular. Pero Emiliano no se la cree y sostiene: “Por suerte se me presentó una oportunidad, pero la podría tener cualquiera de los otros chicos. Son cosas que pasan poco y hay que saberlas aprovechar”.
“La ansiedad por jugar siempre está. Por suerte los nervios ya los estoy controlando, además tengo el apoyo de todo el grupo, pero ese deseo de jugar todos los fines de semana es grande de verdad”, prosigue.
El volante es parte de un grupo de jugadores de corta edad que están en el plantel superior y de los cuales varios alternan en Primera, porque Federico Álvarez, Lucas Zelarayán, Renzo Saravia, Nicolás Ferreyra, Pablo Heredia y Lautaro Acosta son otros que están a un paso.
Más atrás vienen los que se van sumando de a poco, como Marcos Rivadero, Patricio Berardo, Juan Curzi, Nahuel Luján y Joel Valdemarín. “Los momentos en los que hay que ‘laburar’ uno está cerquita de los más grandes porque son ellos los que te aconsejan y te van enseñando un montón de cosas. Después, cuando la práctica termina, uno se reúne con los de su edad, porque se comparten otras cosas”, prosigue Rigoni.
Lo concreto es que entre los juveniles y los más experimentados se está gestando el Celeste que se viene.
A la peluquería
En el plantel del Pirata hubo tres debutantes en la pretemporada y que debieron pasar por el "ritual de la peluquería": el arquero Juan Curzi y los delanteros Nahuel Luján y Joel Valdemarín.
Los encargados de hacer la tarea de coiffeur fueron Lucas Zelarayán y Giuliano Bardín. El pelo les volverá a crecer y la experiencia no se olvidará.