Eliminatorias Brasil 2014: Suecia, en una reacción épica, le empató a Alemania
Los germanos ganaban 4 a 0, pero apareció Zlatan Ibrahimovic y Suecia renació.
Suecia logró hoy una remontada épica ante Alemania para alcanzar un empate a cuatro goles tras haber estado 4-0 por debajo en el marcador.
El gol del empate lo logró Rasmus Elm en el último instante del descuento tras un partido lleno de altibajos de parte de ambos equipos.
Alemania salió en el primero momento mostrando un fútbol muy rápido, recurriendo a muchas combinaciones cerca del área sueca y logrando llegar sin mucha dificultad por las dos bandas.
El balón circulaba en la mitad sueca y el gol parecía cuestión de tiempo. No se necesitó mucho. Ya en el minuto 9 llegó el primero cuando Klose definió con un remate de zurda desde unos seis metros a centro de Marco Reus.
Seis minutos después se repitió la misma fórmula: centro de Reus, otra vez desde la izquierda, remate de Klose y Alemania pudo celebrar el segundo.
En el minuto 38, hubo una doble ocasión para Reus y el madridista Mesut Özil y en el 39 llegó el tercero, por intermedio del defensa Per Mertesacker que marcó con un remate con la pierna derecha dentro del área tras recibir un pase de cabeza de Müller.
En el minuto 56 fue Müller quien habilitó a Özil, con un centro desde la derecha, y el madridista no falló y marcó el cuarto con un zurdazo al segundo poste.
La reacciónLos esfuerzos ofensivos de los suecos no cesaron y serían recompensados, en el minuto 62, con un gol de cabeza Zlatan Ibrahimovic, a centro de Källström (4-1).
El gol parecía ser sólo el de la honra pero apenas dos minutos después vino el segundo para Suecia por intermedio de Lustig.
Con los dos goles en dos minutos un partido, que parecía liquidado, volvió a estar súbitamente abierto. Los suecos no sólo habían recortado la distancia sino que habían recibido una inyección de moral que hacía pensar que una remontada era posible.
Alemania, que tras el 4-0 parecía haber bajado su rendimiento a media máquina, tuvo que despertar una vez más. Sin embargo, el partido estaba abierto, los suecos mostraban fe y voluntad e Ibrahmovic, de quien no se habían tenido noticias en la primera parte, había empezado a mandar en el campo.
Además, la defensa alemana hacía agua por todas partes en cada avance sueco. En el 76 fue Elmander el que marcó el tercero para los suecos para darle paso a un cuarto de hora final lleno de tensión.
Cuando todo parecía liquidado, en la última jugada del partido, llegó el gol del empate. Ibrahimovic le ganó un duelo aéreo a Mertesacker y dejó el balón a Elm que derrotó a Neuer de fuerte disparo.