El video con los disturbios en el Kempes tras la derrota de Talleres
Violencia. Con la frustración a cuestas, algunos hinchas no se bancaron otro año en el Federal.
José es el nombre de un productor periodístico cordobés que, ante todo, es hincha de Talleres. En los días previos al partido de ayer andaba contrariado y nervioso. "¿Sabés que pasa? Quiero ir a la cancha, pero si perdemos va a haber quilombo y no me aguanto pasar otro mal rato. No sé qué hacer".

"Soy José. Me tiró la policía. Me iba. Creo que es plomo lo que tengo en la mano", dijo el hincha de #Talleres. pic.twitter.com/O6fJt9IfHW
— Hugo García (@HGarcia_MundoD) December 7, 2014
Al final, su fanatismo pudo más y se fue detrás de la ilusión, aunque tomando previsiones: dejó el auto en casa y abandonó el Kempes ni bien Sergio Oga la embocó en el final. Claro, no había que ser muy adivino para anticiparse a un final anunciado: el de la violencia.
Talleres perdió 1-0 y las campañas de concientización también sufrieron su revés. Y por goleada. De nada valieron los mensajes del presidente albiazul Andrés Fassi, que en la previa había llamado a la hinchada a no insultar a sus jugadores. Tampoco surtieron efecto los volantes distribuidos en el estadio con la frase “vamos a alentar”. Porque después de que la pelotita coqueteara toda la tarde con el arco de Matías Alasia para finalmente entrar en el de Federico Costa, la súplica “que se vayan todos, que no quede ni uno solo”, fue atronadora.

Y como la redonda no quiso entrar, el grupo de energúmenos que siempre pueblan (y seguirán poblando) nuestras canchas, sintió su “deber cívico” de actuar en consecuencia. Casi como si fuera una obligación.
Lo que anticipaba el "adivino" de José, terminó por cristalizarse. Hubo destrozos, proyectiles, insultos y el gran súper clásico del fútbol argentino: la pelea de los violentos con la policía. Todo por "culpa" de esa caprichosa que se negó a ingresar al arco rival.
En esta locura futbolística que vivimos, uno termina por acostumbrarse a todo. Hasta resignarse a ir a una cancha y retirarse en medio de detonaciones: de fuegos de artificio si se gana, y de balas de goma si se pierde. Sí José, tenés razón.
*Video de Agustín Barrigó, para Mundo D.

