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El uno por uno en Instituto: el destino dijo que no...

Hoyos volvió a ser la figura de un equipo que pagó caro un déficit que lo persiguió en gran parte del torneo: la falta de gol en momentos claves. 

07 de mayo de 2018 a las 04:48 p. m.
El uno por uno en Instituto: el destino dijo que no...

La van a pasar mil veces por televisión, pero la pelota no va a entrar nunca. Como si fuera un capricho del destino, la "bocha" se va a empecinar en no ingresar. Moría el partido en Junín con un 0 a 0 que clasificaba a Sarmiento a las semifinales del Reducido y Malcom Braida no tenía más que empujarla para desatar un carnaval en Alta Córdoba.

Pero el destino presentaba otros planes para Instituto. Los mismos que viene teniendo desde hace varios años. La suerte no estuvo del lado de la Gloria, la pelota pegó en el travesaño, picó y luego la reventaron lejos del arco de Fernando Pellegrino. Así se fue la última esperanza albirroja de la tarde. Y los ojos se le llenaron de lágrimas al pibe surgido de La Agustina. Y aunque seguramente el delantero no pudo pegar un ojo anoche, fueron una vez más los chicos surgidos de las inferiores los que dieron esta temporada la cara en los momentos más duros.

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Uno por uno:

Hoyos (8): El arquero volvió a tener tapadas claves. La figura.Aguirre (5): Bien en la marca. Dos faltas fuertes le hicieron ver la roja.López (5): No se quiso complicar nunca y la reventó siempre.Goicochea (5): La garra de siempre. Con buenas y malas.Yabale (5): Le costó proyectarse con criterio. Cumplió.Nizzo (6): Se salvó de la tarjeta en el primer tiempo. No desentonó.Antonio (6): Las ganas de siempre. Está más para marcar que para generar.Endrizzi (5): Colaboró en la marca. Generó poco en ataque.Mendoza (5): Pecó de egoísta en más de una ocasión. Lejos de su nivel.Klimowicz (5): Se lo notó perdido de "9". Su puesto no es ese. Castelli (5): Tuvo el gol un par de veces. Llegó muy exigido.Braida: Entró enchufado. El gol que falló en el cierre opacó todo el resto.Bailone: Luchó y se "fajó" con los zaguero rivales. No entró mucho en juego.Tevez: Jugó muy pocos minutos. No desentonó.

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A la carga Barracas

En el primer tiempo quedó la sensación que Instituto la sacó barata. El equipo casi no pateó al arco rival y de no ser por Lucas Hoyos pudo irse abajo al entretiempo. Palabras más, palabras menos, fue más de lo mismo de lo que se vio a lo largo del torneo. Klimowicz nunca se sintió cómo jugando de “9” y Mendoza estuvo demasiado pegado a la banda. Fue así que en esos 45 minutos la Gloria no pudo ni supo cómo generar algo de peligro.

Pero todo lo que le faltó de fútbol el equipo lo suplió con corazón. En el complemento la Gloria comenzó a hacer pie y el DT apostó por Braida y Bailone. Dispuesto a matar o morir.

Sarmiento empezó a retroceder metros, le cedió la pelota a Instituto y apostó todo a cuidar su ventaja para poder liquidarlo en una contra. Pero el gol se le negó a los juninses en dos o tres chances claras.

Con uno menos por expulsión de Aguirre, el equipo de Franco fue a todo o nada hasta el final. Y la más clara llegó a los 45 del segundo tiempo: vino un centro de Castelli desde la derecha para que Braida la empuje y ponga a Instituto en semifinales. Malcom, solo, la agarró de lleno y reventó la pelota contra el travesaño. Nadie en Junín podía creer lo que había pasado.

Antes lo había tenido Castelli primero y Mendoza después, pero el “10” no vio que entraba solo Klimowicz y pateó un “tirito” a las manos de Pellegrino.

Así se apagaron las esperanzas de Instituto para subir. Y aunque duela la eliminación, a nadie puede sorprenderle el final de la historia: con el corazón, a veces no alcanza. También se necesita un poco más de fútbol.