El triunfo trae salud, amor y dinero
Talleres le ganó 3-0 a Desamparados, los hinchas sueñan y se avizoran nuevos ingresos. ¿Con Alumni va al Chateau?
Así como las derrotas, en el Talleres de estos tiempos de Argentino A, lo acercan a una especie de apocalipsis porque repercuten en todos los ámbitos, los triunfos disparan un exitismo que arranca con los tres puntos, sigue en el sueño de volver a ser y hace renacer la esperanza de levantar la quiebra antes de tiempo.
En el repaso de las imágenes que respaldan este razonamiento, hay una que supera a cualquiera. Fue cuando al 3-0 de Talleres sobre Desamparados le faltaban algunos minutos para consumarse. El capitán Federico Lussenhoff les pidió tranquilidad a los hinchas ubicados en la tribuna lateral, que estaban locos de contentos y se habían subido al alambrado de tanto desborde, lo que hizo pensar al árbitro en suspender el juego.
Hace ocho días, pero en Mendoza, muchos de esos hinchas que ayer poblaron la Boutique eran los que no dejaban acercarse al técnico Roberto Saporiti y al propio "Colorado". Los aplausos de ayer no tenían nada que ver con los reclamos que deparaba la derrota ante Deportivo Maipú, que aquella vez obligaron a una interrupción del juego por varios minutos.
Los cantos por el segundo triunfo en la Boutique y por la primera goleada en la nueva divisional hicieron que todos los hinchas se animaran a un “Ooole, oooole”. O el consabido “Volveremos, volveremos otra vez”.
El triunfo también se vivió distinto en la administración del club. Ayer fue el estreno de local del binomio Fideicomiso-Fundación Azul y Blanco. Los fiduciarios Walter Ruffener y Daniel Eluani ocuparon la zona de palcos, allí donde solía verse al ex gerenciador Carlos Ahumada y a su amigo el intendente Daniel Giacomino. Y los goles se gritaron mucho. "Con resultados así podremos relanzar una campaña de socios. El entusiasmo puede hacer crecer la cantidad de abonados. Hoy hay entre seis y siete mil socios. Podremos llegar a 11 mil. Se harán buenas recaudaciones", comentaron allegados al fideicomiso.
Es que en esta etapa sin concesión, se sabe, la generación de recursos es clave por un doble motivo: garantizar la continuidad de Talleres sin generar pasivo (el club sale 633.500 pesos mensuales) y pagar la deuda estimada en 29 millones de pesos.
“Esta es una nueva etapa. Sin concesionarios infieles y con todo por hacer. Tenemos transparencia. En 10 días, entre el fideicomiso y la Fundación se pagaron 530 mil pesos para dejar al día al club. Lo damos a conocer públicamente. Los triunfos, como el de hoy (por ayer) ayudarán. La situación es grave, pero repito: ¿qué empresario de Córdoba no va a querer ayudar? Vamos a pagar entre 13 y 14 millones de pesos de deuda. Y a diciembre”, aseguró Ernesto Salum, titular de la Fundación (ver Los...).
Y Ahumada, quien espera volver al poder, no podrá quejarse de la indirecta, porque cuando se hizo cargo de Ateliers no dejó bien parado a su antecesor Carlos Granero. No es nuevo en barrio Jardín. El primer dueño de Ateliers había hecho lo mismo con el cogobierno fideicomiso-notables (en la era post-quiebra) y estos, a su vez, venían de culpar de todos los males del club a la última directiva. Todo eso tuvo el 3-0 de ayer. No fue un triunfo cualquiera. Ocurrió en el mundo Talleres.
¿Con Alumni al Chateau? El plantel albiazul volverá a entrenarse mañana, a las 9.30, en la Boutique, con la mira puesta en el partido del próximo domingo, en principio a las 16, frente a Alumni, en Villa María. No obstante, sigue pendiente la posibilidad de que durante esta semana el Cosedepro aconseje que el cotejo no se juegue en la plaza Manuel Anselmo Ocampo y sí en el Estadio Córdoba por cuestiones de seguridad. Si se juega en Villa María, la directiva de Alumni sólo pondría a disposición de los hinchas de Talleres entre 500 y 800 entradas, que el fideicomiso albiazul considera insuficientes. Es que debido al triunfo de ayer y por la proximidad con Villa María, los fiduciarios y los miembros de la fundación estiman que se movilizará una multitud de hinchas albiazules.
Díaz, contracturado. El enganche albiazul, Agustín Díaz, concluyó el partido de ayer con una contractura en un muslo, que no pondría en riesgo su participación en el partido frente a los villamarienses. Fue el único jugador albiazul que sufrió alguna molestia muscular durante el partido de ayer.
No estuvo Ahumada. Pese a que se especuló con su probable presencia en la Boutique, el ex gerenciador de Talleres, Carlos Ahumada, no se hizo presente en el estadio albiazul. Tampoco pudo observarse a algunos de sus principales colaboradores en Ateliers, como Daniel Valencia y Raúl Peralta. Además, en ningún sector del estadio de Barrio Jardín pudo detectarse carteles o trapos que hicieran alusión al empresario mejicano-argentino, quien sigue empeñado en recuperar la concesión que le quitó el juez Carlos Tale.