El sentimiento del hincha de Instituto, en la carta de un fanático
En el día del hincha albirrojo, un lector de La Voz se comunicó a través de las redes sociales y dejó un texto. Leelo en esta nota y participá.
Este viernes es especial para los fanáticos de Instituto. Es que, los 19 de junio se han transformado en el día del hincha albirrojo. Así, Alejo Rojas, un lector de La Voz del Interior, no quiso dejar pasar la oportunidad y, a través de las redes sociales se comunicó para dejar sus sensaciones a propósito de este día.
A continuación podés encontrar su texto completo. Además, te invitamos a participar dejándo tu comentario con relación a esta fecha:
Sepan disculparme. Sepan entender lo inentendible. Sepan que hoy como todos los días, soy un soberbio… un apasionado soberbio. Por mi culpa, por la de ustedes, por la de estos colores.
Sepan disculpar el seguir soñando, el seguir alentando, el seguir enamorado. El de tener, junto al amor de madre al hijo, el único amor incondicional que nunca cambia. Pero no es un amor cualquiera, no es un amor que se consigue en una cita, en una conquista o aquel amor disfrazado que muchos plantean siguiendo por televisión.
Lo mío es un amor leal, del corazón; sin conquista, sin seducción, sin sentido. Que puede contra cualquier obstáculo que se interponga. Que puede contra adversidades. Que siempre hay perdón. Que es para toda la vida.
Soy un soberbio. Vos, hincha de Instituto, mi amigo desconocido, mi compañero en la batalla, también amás igual. También sos soberbio.
Somos leones heridos, incansables. Nos lastiman, y seguimos hacia la lucha. Nos engrandecen y seguimos de igual manera, como cuando sentimos dolor. Pasamos por todos los estados.
Fuimos los mejores; el país, el mundo hablo de nosotros. Éramos invencibles, éramos a quienes todos temían. Demostramos que los llamados "grandes" no siempre son los mejores, la cúspide fue nuestra y nuestro aliento fue el más escuchado, el más envidiado en los 4 horizontes.
Fuimos ultrajados, usados, robados, tan criticados, tan dolidos. Pero avanzamos y seguimos avanzando, y nos abrazamos en cada partido en un solo grito, y nos levantamos, y nos vuelven a temer y vuelven a escucharnos y no entienden por qué dejamos la vida, por qué nos tiemblan las manos de ansiedad cuando se acerca la hora del partido.
No creemos en los títulos, en los nombres para identificar hinchadas. Porque en el momento exacto se siente un solo grito... no es la norte ni la sur; ni la preferencial ni la alta. Somos vos y yo, somos todos...
Y sí... que me van a hablar de amor. Si he llorado al ver mis amigos desconocidos saltar y cantar aún en la adversidad. Les juro que me emociona verlos cantar. Les juro que vi a mi lado un señor de más de 70 años llorando al verlos cantar. Sí, soy un soberbio. Por defender estos colores. Porque ustedes, amigos desconocidos, hacen que mi pasión cada día sea más grande. Porque este amor nunca terminara. Porque el próximo partido me van a temblar las manos otra vez. Porque estoy orgulloso de ser hincha de Instituto. Sí, soy un soberbio. Sepan disculparme. ¡Feliz día del hincha glorioso!