El resurgimiento del arquero Garavano en Instituto: "Sé lo que puedo dar"
El arquero "albirrojo" reonoció que tuvo dudas, pero que siempre estuvo seguro de que su mejor versión se iba a imponer.
El cero que se valora en el fútbol es el que debe existir en la valla propia. Por eso para un Instituto, que sigue más cerca de la zona "roja" que de la punta y alrededores, el 0-0 ante Central Córdoba tiene una lectura positiva ya que, después del 1-0 a Almagro, el de ayer en Santiago del Estero, es el segundo partido en el que logra mantener el arco invicto, ya que en los 12 cotejos restantes recibió conversiones. En más si la historia es que cunda el positivismo, se podría decir que en 270 minutos, La Gloria recibió una sola anotación.
Y la noticia más importante, en este sentido, lleva el título de Matías Garavano. Sí, el mismo que había sido cuestionado por los errores cometidos ante Douglas Haig, All Boys y Ferro, fue el que repuntó con todo. Tras una lesión muscular registró tres buenas actuaciones consecutivas. Ante Almagro aguantó el peso del partido sobre todo en los minutos finales, frente a Villa Dálmine el invicto se le rompió por un error de sus compañeros que no pudo salvar y contra el equipo santiagueño, volvió a ser importante.
"Estoy contento, pero tranquilo. Sabía que este momento iba a llegar. Confiaba en mis condiciones y en el equipo. Más allá del buien partido, el equipo ha demostrado la solidez defensiva en estos juegos. Somos todos parte. Era una deuda. El equipo se armó para sumar y eso nos va a llevar a pelear arriba. No nos olvidamos del tema promedios. Fijate en Central Córdoba e Independiente Rivadavia que ahroa están arriba. Nuestra situación es incómoda, pero estamos por el buen camino. Más allá de lo irregular que fuimos, hay que hacerse fuerte en Alta Córdoba. Estamos a cinco puntos de los mendocinos y si le ganamos a Boca Unidos podemos quedar a dos. Además, los vamos a enfrentar en breve", dijo Garavano.
¿Más? El arquero albirrojo mostró algunas de las condiciones por las que lo contrataron, en un clima futbolero complicado y con parte de la gente en contra. Antes del pártido ante los de Villa Raffo, el estadio albirrojo y el predio la Agustina amanecieron con varios de sus muros con pintadas que pedían la cabeza de varios jugadores, entre ellos, la del propio cuidapalos de Instituto.
"Sí. Algo me llegó, pero no le doy importancia. Sé lo que puedo dar. Nunca dudé. Los detalles te cuestan un gol. Dudé una vez ante Ferro y ante Estudiantes de San Luis, ante el que venía jugando bien. Pero al arquero esas dudas le cuestan como a nadie", cerró.
Vienen partidos importantes y Garavano espera mantener su nivel. Por el bien de Instituto.