El Malondón: La fiesta de Belgrano y la fiestita de Vélez
Fue un domingo raro el que terminó con la consagración de Vélez como campeón del Torneo Inicial. Raro por lo que se vivió en Liniers. Raro porque algunas horas después del título se habían acallado los bocinazos, los gritos, los cantos.
Apenas si algunos afiches que circularon por Internet y algunas (pocas) tapas de los medios de comunicación recordaron al día siguiente que Vélez era el nuevo campeón.
Digamos que los hinchas de Vélez armaron algo así como una fiestita, con un tiempo de duración limitado, como en los salones infantiles, el Súper Park o los salones de fiestas para cumples de 15, casamientos o aniversarios varios.
Qué quiere que le diga estimado lector, mi corazón de hincha (porque soy bien hincha del fútbol) se queda con el fiestón que armó la hinchada de Belgrano en el Gigante, el domingo, casi a la misma hora en que Vélez conseguía su noveno título local en su rico, corto y productivo historial.
Los 17 mil piratas que el domingo revolearon trapos al viento al grito de “gracias Belgrano querido...” se armaron un fiestón que ni se compara con lo que hicieron los de Vélez en Liniers. Y eso que uno fue campeón y el otro hizo la mejor cosecha de puntos en torneos cortos. Ni pensar si el Pirata llega a salir campeón, esa sí que será una fiesta en serio.
