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Deportes - Fútbol

La despedida. El legado Messi recién empieza a nacer

El crack rosarino jugará este jueves su último partido oficial con Argentina en el país. El cierre de un ciclo emocionante y legendario.

04 de septiembre de 2025, 08:00
El legado Messi recién empieza a nacer
Cristian Romero, de la selección argentina, entrega el brazalete de capitán a Lionel Messi, en el partido de la eliminatoria mundialista ante Chile, el jueves 5 de junio de 2025 (AP Foto/Luis Hidalgo)

En un estadio Monumental que se rendirá a sus pies, Lionel Messi disputará esta noche su último partido oficial con la selección argentina en suelo nacional.

La frase suena fuerte, casi definitiva, y es inevitable que despierte una mezcla de melancolía y orgullo. Porque lo que para la tabla de posiciones es apenas un trámite -la Albiceleste ya está clasificada al Mundial 2026-, para la historia se convierte en un hito emocional, generacional, inolvidable.

Será una de esas noches que se cuentan a las futuras generaciones. Los privilegiados que consigan estar en las tribunas podrán repetir, con los años: Yo estuve en el último partido de Messi en Argentina. Una experiencia que excede lo deportivo y que toca lo cultural, lo sentimental, lo identitario.

El propio capitán dejó entrever desde Miami, antes de jugar la final de la Leagues Cup con el Inter Miami, que este encuentro tiene un aire “muy especial”. El crack dijo que su familia, que llegó con él en el avión el lunes desde Seattle entera estará en las tribunas, respirando un clima de despedida. Nadie lo confirmó con todas las letras, pero todos lo sienten: puede ser la última vez.

Los números de "Leo" como local. (La Voz)
Los números de "Leo" como local. (La Voz) (La Voz)

Lo paradójico es que, al mismo tiempo, el legado de Messi recién está comenzando. Porque una vez que esta historia ponga su punto final dentro de una cancha, se expandirá todavía más. Como ocurrió con Maradona, como sucede con las figuras que trascienden el tiempo y el espacio, la leyenda empieza a crecer de verdad cuando ya no hay más partidos por jugar.

Messi, el día de su debut en la Selección Argentina.
Messi, el día de su debut en la Selección Argentina.

El niño que se fue para volver

Messi se marchó de Rosario a los 12 años para perseguir un sueño. Dejó amigos, escuela y barrio para instalarse en Barcelona con la esperanza de encontrar en el fútbol un futuro. Cambió su vida y la de su familia. Lo que nadie imaginaba entonces es que también cambiaría la de un país entero.

Durante años, la Argentina le fue esquiva. Hubo finales perdidas, frustraciones que lo llevaron a bajarse de la Selección, heridas abiertas con un entorno que muchas veces se mostró cruel e injusto. Messi estuvo a punto de abandonar, y la historia pudo haber sido otra. Pero decidió quedarse. Resistió. Volvió a intentarlo. Y el fútbol, al final, le devolvió todo lo que había entregado.

Ganó la Copa América en el Maracaná, la Finalissima en Wembley y, sobre todo, la Copa del Mundo en Qatar. Ese día, vestido con la túnica negra que le entregaron en la ceremonia, Messi alcanzó la inmunidad eterna. Desde entonces, su apellido se volvió intocable. Después, volvió a levantar otra Copa América, en 2024 en Estados Unidos.

Lionel Messi
Lionel Messi (Prensa selección)

El jugador que desafía al tiempo

Muchos imaginaron un declive natural en la carrera de Messi. Sin embargo, lo que ocurrió fue distinto: el paso del tiempo lo transformó en un futbolista más completo, más cerebral, dueño de los momentos. A los 38 años sigue haciendo goles de antología, pero también es el máximo asistidor. En el Barcelona, en el PSG, en la selección o ahora en el Inter Miami, siempre es él quien marca la diferencia.

Lejos del ruido mediático europeo, en la MLS encontró paz. Disfruta con amigos, juega con menos presiones y pasa más tiempo con su familia. Esa tranquilidad, sumada a su instinto competitivo, le permitió prolongar una carrera legendaria. Y lo mejor: todavía tiene el Mundial 2026 por delante, que seguramente será su último gran baile.

Messi ya es parte del podio de los grandes íconos argentinos junto a Gardel, Fangio y Maradona. Cada uno en su arte, todos símbolos de un país que proyecta en ellos su identidad y su orgullo.

La diferencia es que Messi todavía sigue escribiendo la historia en presente. Cada partido puede ser el último, y eso lo hace todavía más valioso. Cada gol, cada asistencia, cada festejo, son tesoros que hay que guardar en la memoria.

Lionel Messi jugará una nueva final (AP)
Lionel Messi jugará una nueva final (AP) ((AP))

El final y el comienzo

Si nada excepcional sucede y este jueves es de verdad la última función de Messi en Argentina, no será un adiós. Será el inicio de algo nuevo.

El comienzo de un legado que se transmitirá de generación en generación, que será contado en libros, en documentales, en charlas de café y en canchas de barrio.

Afortunados quienes puedan verlo en el Monumental. Tendrán la chance de ser testigos de un momento irrepetible, de los últimos destellos de una carrera que lo ganó todo pero que siempre buscó un poco más. Porque esa insatisfacción permanente, esa ambición infinita, fue lo que lo convirtió en el mejor.

El legado Messi recién está naciendo. Y aunque duela imaginarlo lejos de la camiseta argentina, quedará para siempre como un tesoro nacional. Nuestro tesoro.