El jugador a seguir este martes: Thomas Lemar, la nueva joyita del Cholo Simeone en el Atlético Madrid
- Con los cambios del "11" de Francia asoma titular ante Dinamarca.
- Es el fichaje más caro del equipo español.
- Nació en Guadalupe, el archipiélago de las Antillas en el mar Caribe.
Con Francia clasificado a los octavos de final del Mundial de Rusia 2018, el DT Didier Deschamps rotará buena parte de su plantel en la última fecha de la fase de grupos ante Dinamarca.
Ante los daneses, el seleccionado galo se jugará el primer puesto, y el entrenador pondrá de entrada a Thomas Lemar, la nueva joyita del Atlético Madrid del Cholo Simeone.
El delantero galo, de 22 años y nacido en la isla Guadalupe, es el jugador más caro de la historia del club "colchoneros", unos 55 millones de euros al Mónaco.
Como a su compatriota Antoine Griezmann, a Lemar muchos le dijeron que era muy pequeño para jugar al fútbol.
Apodado el "Camarón", como le decían por su pequeño físico cuando comenzó a hacerse un nombre en el fútbol y por el hecho de ser natural de Guadalupe, el archipiélago de las Antillas en el mar Caribe (forma parte de Francia), donde este alimento es uno de los más conocidos.
La escuela Solidarité Scolaire Baie-Mahault en su país nacimiento fue su primer paso. Tenía seis años cuando su padre lo acompañó a una prueba. Al entrenador Christian Zéby le pareció demasiado "chiquito". Pero una vez que lo vio jugando con la pelota en sus pies, cambió de opinión. "Tenías que verlo, un chico pequeño, bien flaco, pero realmente parecía un genio del balón. Cuando empezó a jugar, no podía dejarlo marchar", recordó el técnico.

En 2010 pasó al Caen francés tras una prueba. Franck Louis, responsable del Caen en las Antillas, explicaba: "Me llamó Zéby para decir que tenía delante al mejor jugador que Guadalupe haya conocido alguna vez. Observé a este chico, que era más pequeños que todos los demás, pero diez veces mejor técnicamente y tácticamente. Se movía maravillosamente bien, con habilidades motoras excepcionales ... Y solo tenía 13 años”, rememoró en France Football.
Thomas tenía tres años cuando vio el Mundial de Francia 1998 y empezó a hacer "jueguitos" con la pelota.
Lemar llegó con sólo 14 años a Europa y vivió un cambio fue enorme. "La integración de Thomas fue difícil... De los 28 grados centígrados a los -5º fueron un golpe, lo mismo que la forma de vida, la distancia con sus hermanos, la separación de la madre...”, contaron desde su entorno.

Viajar con su amigo Jordan Leborgne, actual futbolista del Caen, ayudaron a Thomas.
Su familia se organizaba para viajar cuatro o cinco veces al año para visitarlo.
"Su competitividad no se imponía con estridencias, sino con una especie de hiperactividad en el campo. Quería la pelota todo el tiempo, donde estaba el balón ahí estaba él, quería tener influencia en el partido y en su equipo. Puedo asegurarle que es muy ambicioso", dijo su técnico en el Caen, Tranchant.
Todo el esfuerzo se veía también en su vida diaria.
Luego llegó al Mónaco. Le gusta driblar. Luce su capacidad para tirar centros al área y asistir. En todos sus años en el Mónaco sumó 127 partidos con 22 goles y 38 pases de gol.
