Temas del día:

El día que Racing se sintió millonario

El 6 de mayo de 1984, la Academia de Nueva Italia le ganó 2-1 a Ferro y el plantel celebró a lo grande por haber ganado el Prode. Organizaron una fiesta, gastaron a cuenta, pero como hubo muchos ganadores, la recompensa fue una suma insignificante.

06 de mayo de 2017 a las 08:34 p. m.
El día que Racing se sintió millonario
El plantel celebra la victoria y la obtención del Prode. Felicidad doble.

Era el partido que cerraba la sexta fecha de la primera rueda de aquel Metropolitano de 1984, pero el festejo por la victoria ante Ferro era propio de un equipo que acababa de consagrarse campeón. Roberto Gasparini, el héroe del 2-1 de Racing sobre los de Caballito, se abrazaba con el técnico Pedro Marchetta, mientras todo el plantel celebraba en un éxtasis que se adivinaba exagerado. Por más que el triunfo dejara a la Academia en el segundo puesto de la tabla con cuatro victorias y dos derrotas. Claro, hasta que "el Colorado" Marcelo Quiñones se resfrió y le contó a un periodista: "Ganamos el Prode".

La noticia: el premio para un plantel humilde.
La noticia: el premio para un plantel humilde.

Era "la" noticia. Porque además, durante la semana previa al partido, las agencias se habían visto desbordadas por los apostadores, seducidos por el pozo vacante de la semana anterior que se tradujo en un récord de premios.

El plantel entró a la cancha a la cancha de Instituto, donde Racing hacía de local, conocedor de que hasta ahí habían acertado los 12 puntos y que en el partido que los involucraba, ante uno de los mejores equipos de la época y que ese año ganaría el Nacional, habían puesto la "x" en el casillero suyo. Había que ganar.

A los 14 minutos, "el Pato" marcó el gol de apertura tras un sombrerito a un defensor y con un zurdazo que infló la red de Ricardo Ferrero. A los 30m, igualó Héctor Cúper de cabeza a la salida de un corner y a cinco minutos del final llegó el tiro libre con el que Gasparini puso el celebrado 2-1.

La noticia: el premio para un plantel humilde.
La noticia: el premio para un plantel humilde.

Todo era euforia. Inmediatamente el plantel organizó una cena para festejar a lo grande. Hubo asado y champán del mejor mientras Gasparini mostraba una y otra vez la tarjeta milagrosa a los numerosos invitados. Pero el traje de millonarios les duró muy poco. Al otro día, cuando se conoció que el concurso 561 del Prode había arrojado más de 100 ganadores, los jugadores percibieron la misma sensación que el cuento de Cenicienta.

"Cuando hicimos la división de lo que le correspondía a cada uno, nos dimos cuenta que nos alcanzaba para pagar la fiesta y poco más", reconoció Gasparini.

A la hora del reparto, cada jugador cobró 33 mil pesos (502 dólares de la época), un equivalente a poco más de 8.000 pesos actuales. Nadie se había salvado.

Más de Deportes - Fútbol