El día de la triste despedida de Dario Franco en Instituto
Tras arreglar su desvinculación, Darío Franco pasó por la práctica para saludar al plantel de la Gloria. Recibió el apoyo los hinchas presentes, quienes insultaron a la dirigencia.
El aplauso de unos 40 hinchas que fueron a despedirlo hizo que Darío Franco no pudiera contener las lágrimas. El llanto del gringo, ese que siempre transmitió fortaleza y templanza dentro y fuera de la cancha, reflejó el sentimiento que ayer hubo en La Agustina: tristeza.
A Franco, que llegó al predio tras arreglar con la directiva su salida (cobrará hasta el día que trabajó más un premio que le dio la dirigencia), no le salían las palabras al ver que los hinchas que estaban en el lugar le mostraban un amor incondicional. "El que se tiene que ir es Barrera".
"Gracias Franco". Fueron algunas de las frases que gritaron los simpatizantes albirrojos. Más allá de su tristeza, al ahora extécnico de Instituto se lo vio tranquilo y eligió no poner excusas.
"¿Si el tiempo que me dio la directiva no fue suficiente? Creo que 14 fechas es suficiente. Evidentemente no encontré la forma de hacer andar a este equipo y por eso la campaña es muy mala", sostuvo el oriundo de Cruz Alta.
Mientras, los hinchas presentes cantaban en contra de Juan Carlos Barrera y su comisión. Luego de hablar unos minutos con la prensa, Franco emprendió nuevamente camino hacia su camioneta.
En ese lapso se sacó algunas fotos con los hinchas, recibió una bandera con la frase “Gracias Darío” y, con sus ojos hipercolorados, antes de dejar La Agustina afirmó: “Me quedo con todo el apoyo que me brindó esta gente. Me voy con la idea de regresar en algún momento. Gracias”.
Después del finTras el retiro de Franco, el actual entrenador interino, Leonardo Nadaya, comenzó con la práctica de fútbol. Mientras él dialogaba con el plantel, el ahora exmáganer deportivo, Alejandro Russo, le explicaba a Mundo D por qué también se alejaba de su cargo: "Evidentemente que si tomaron decisiones que no me consultaron es porque ya no me quieren".
Minutos más tarde, el vicepresidente Ricardo Domínguez charló con Raúl Damiani y Julio Chiarini sobre algunos temas que debían solucionarse, como el pago de la cuota que se le adeuda al plantel. En ese momento, un poco menos de la mitad de los hinchas que había en el predio comenzaron a insultar al directivo.
"Vos y Barrera se tendrían que haber ido y no Franco. Gracias a él el país habló de nosotros. Y culpa tuya pasó lo de Corrientes (el apriete a los jugadores)", dijo uno en voz alta.
La situación fue tensa hasta minutos antes de que llegasen al lugar dos móviles de la Policía.
Apoyo vía InternetAyer, desde la mañana, los simpatizantes le agradecieron a Franco por lo que le dio a la Gloria. En Twitter, a través del hashtag #GraciasFranco, los hinchas mostraron su cariño y fueron tendencia. Además, se está impulsando para hoy a las 19 un banderazo en la sede.
Por Twitter, Paulo Dybala escribió: "Quiero compartir este momento con Darío! La verdad es que es una lástima que se vaya un técnico y una PERSONA como él! No es él el que se tiene que ir del club, sino OTROS...".
Dentro de esa situación, una de las encargadas de prensa de la institución, Vanina Di Fiori, retuiteó con la cuenta oficial del club aquellas frases de los hinchas que apoyaban al exentrenador.
Este gesto hizo que el vicepresidente Carlos Giusti la llame y le diga que no tenía derecho a realizar dicha acción y que por la tarde recibiría el telegrama de despido. Por ello, el departamento prensa, creador de los perfiles oficiales, "tomó" el control de las cuentas albirrojas en Facebook y Twitter.
Así, el ambiente que se vivió ayer en el Mundo Instituto fue sólo de tristeza. Los hinchas lo hicieron saber en las redes sociales y, algunos, en la despedida de Franco del plantel. Las caras de los referentes reflejaron el ánimo de los jugadores. Y los dirigentes entendieron que no tienen mucho margen de maniobra en cuanto a la elección del nuevo DT.
Lo que está claro es que, elijan el nombre que elijan, el que llegue será comparado, justa o injustamente, una y mil veces con Darío Franco.
