El desafío de Kudelka en Talleres es dar ese “algo más”
Fassi no se equivocó al elegir a Kudelka para conducir la campaña que llevó a Talleres a subir a la B Nacional. Con dos ascensos en el lomo –Unión a Primera y Boca Unidos al ex-Nacional B– el DT tuvo un ciclo inobjetable: perdió un partido de 31. Ni sus más acérrimos opositores pueden objetarlo.
Otro cantar es si el equipo jugó de acuerdo al gusto de sus hinchas. En ese punto las opiniones probablemente no lo favorezcan. Pero él tiene una clara idea de qué significa “jugar bien” y la sostuvo, aún cuando las críticas arreciaban, con su carácter reservado y, en apariencia, impenetrable.
Tuvo que convivir con esa presión interna y externa, a su juicio desmedida, que implica estar en Talleres. Le costó, pero supo sobrellevarla, apoyado por un entorno que lo protegió.
Ahora esa presión se potenciará, porque estará en juego el ascenso a Primera y la subsistencia en la categoría.
Repetir una gran campaña traerá de la mano uno u otro objetivo. Pero será un torneo distinto, que él también conoce y desafiará su capacidad de darle a Talleres ese "algo más" que lo impulsa a redoblar la apuesta. Y siendo consciente de que no siempre segundas partes son buenas.
