El análisis del empate de Belgrano y Huracán: un pacto de no agresión que le sirvió a ambos
Necesitaban una igualdad, e igualaron. En el segundo tiempo casi que jugaron sin arcos.
El partido no existió. Casi que fue un fraude a la buena fe futbolística. Pero a nadie pareció importarle demasiado. Cuando Néstor Pitana hizo sonar el último pitazo de su gentil arbitraje y el formulismo del 1-1 quedó sellado, los jugadores y los hinchas de Huracán celebraron locamente el empate que los dejaba en Primera División. Y los jugadores de Belgrano se estrecharon en un abrazo histórico porque el mismo empate les aseguró una plaza en la liguilla pre-Libertadores. La igualdad les convenía a los dos. Y hacia ella fueron sin ponerse colorados ni plantearse reparos.
Apenas si puede rescatarse el primer tiempo. Hubo dos goles, cierta intensidad, un arranque aceptable de Belgrano que jugó sin delantero de punta (Mario Bolatti reemplazó al engripado Mauro Obolo) y un cierre a cargo de Huracán que debió sacudirse su apatía luego del tanto de Lucas Zelarayán (buen desborde de Emiliano Rigoni por la derecha y ajustada definición del "Chino"). Cuando faltaban cuatro minutos para el final de la etapa, José San Román se soltó por su costado, cruzó el centro al área celeste y "Chiqui" Pérez, en su intento de rechazar, batió a su propia valla.
Con el 1-1 ya puesto, el segundo tiempo fue una parodia. Ninguno quiso nada más. Huracán ni siquiera remató al arco de Juan Carlos Olave. Belgrano, al menos, pretendió un poco más (no mucho): un zurdazo de Jorge Velázquez desde afuera del área salió cerca de un travesaño y Marcos Díaz detuvo un remate de Rigoni. Pero la mayor parte de esos intolerables 45 minutos se consumió entre toquecitos laterales de los defensores, pases hacia atrás y a los costados de los volantes y nula profundidad. Sólo la lluvia que castigó el estadio Tomás A. Ducó le puso algo de dramatismo al simulacro de partido de fútbol.
Nadie está obligado a ir en contra de sus propios intereses. El Globo y la "B" necesitaban empatar y empataron. Y como los dos consiguieron sus objetivos (Huracán, la salvación; y Belgrano, la clasificación) no se vio ningún gesto de arrepentimiento. Al fin y al cabo, dicen que el fútbol es un juego de vivos.
Síntesis con calificaciones:
Huracán:Marcos Díaz (6).................................José San Román (6)Hugo Nervo (c) (5)Santiago Echeverría (5)Luciano Balbi (6).................................Mauro Bogado (5)Federico Vismara (6)I. Moreno y Fabianesi (5).................................Patricio Toranzo (5).................................Cristian Espinoza (5)Ramón Ábila (5).................................DT: E. Domínguez.Instituto:Juan Carlos Olave (6).................................Esteban Espíndola (6)Claudio Pérez (5)Pier Barrios (6)Federico Álvarez (6).................................Emiliano Rigoni (6)Mario Bolatti (5)Sebastián Prediger (6)Lucas Parodi (5)Jorge Velázquez (6).................................Lucas Zelarayán (c) (7).................................DT: Ricardo Zielinski.
Goles: PT, 28m Zelarayán (B) y 41m Pérez (B), en contra.Cambios: ST, 22m César Mansanelli por Prediger (B) y Lucas Villarruel por Moreno y Fabianesi (H), 39m Iván Etevenaux por Rigoni (B), 42m Nicolás Bruna por Toranzo (H) y 47m Ezequiel Miralles por Ábila (H).Amonestado: Nervo (H) y Parodi (B).Árbitro: Néstor Pitana (bien).Estadio: Tomás Adolfo Ducó.Campo de Juego: bueno.Ocupación: 50 por ciento.Suplentes: Matías Giordano, Mario Risso, Carlos Arano y Daniel Montenegro (Huracán). Pablo Heredia, Gastón Turus, Renzo Saravia, Nahuel Luján y Mauro Obolo (Belgrano).
El uno x uno de Belgrano
- Olave. Casi no tuvo trabajo. Huracán le pateó tres veces al arco. Tocó la pelota más por los pases de sus compañeros que por remates de sus rivales.
- Espíndola. Correcto. Jugó retenido, sin ir al ataque. Tomó pocos riesgos.
- "Chiqui" Pérez. El gol en contra desmereció su actuación. Después, estuvo expeditivo.
- Barrios. Fue segundo central. Ganó más de lo que perdió contra "Wanchope" Ábila.
- Álvarez. Mejor en la proyección que en la marca. Por su lado vino el empate de Huracán. En el segundo tiempo, sólo cuidó su sector.
- Rigoni. Se desprendió bastante por la derecha. Hizo la jugada del gol de Zelarayán. Va recuperando de a poco su nivel.
- Bolatti. Jugó delante de la línea de cuatro. Prolijo con la pelota aunque lateralizó demasiado. Lo benefició el ritmo lento del partido.
- Parodi. Recurrió mucho a la falta sin necesidad. Se prestó la pelota con sus compañeros.
- Prediger. Ordenado. También tocó demasiado a los costados o hacia atrás. Aportó poco más allá de la mitad de cancha.
- Velázquez. Más adelantado que de costumbre para acompañar a Zelarayán. Jugó de mayor a menor. Un zurdazo suyo desde lejos fue la mejor llegada del segundo tiempo.
- Zelarayán. Fue el único punta aunque bajó a conectarse con sus volantes. Definió con certeza en su gol. De los muy pocos que intentó jugar en todo momento.
- Mansanelli. Ingresó por Prediger. Su aporte fue limitado.
- Etevenaux. Reemplazó a Rigoni. Estuvo apenas 7 minutos en el campo de juego.