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Eial Strahman: Y cómo no voy a soñar con hacer el gol del ascenso

Jugador-hincha. El goleador de la “T” volvió al club que lo vio nacer para vivir este momento. “Si no lo hago yo, que lo haga cualquiera”, dijo.

24 de octubre de 2015 a las 09:54 a. m.
Eial Strahman: Y cómo no voy a soñar con hacer el gol del ascenso

Eial Strahman, como todo el Mundo Talleres, vive una larga previa. Su historia de jugador-hincha y el deseo consumado de volver para ser el goleador albiazul se vieron concretados al fin como soñaba cuando formaba parte de las inferiores del club de barrio Jardín. Pero el delantero sabe que nada será completo si el ascenso no se logra. Conoce que la gente admira su fuerza de voluntad para ganarse un lugar donde no era prioridad y que, sabiendo eso, aceptó bajar a darle una mano a su Talleres para salir del pozo de la categoría del fútbol argentino donde hoy está.

Sin embargo lo que lo perpetuará a él y a cada uno de sus compañeros y al entrenador será la palabra “ascenso”. Sueña con hacer ese gol determinante, es verdad, pero también reconoce que lo más importante es que Talleres suba de categoría. Convierta él o cualquiera.

–¿Vienen de jugar el partido de la gente?–Lo más destacable ante Unión Aconquija fue lo de la gente que, otra vez, llenó el estadio Mario Kempes. Fue noticia mundial. Por ellos mismos. No tanto por el fútbol sino por la hinchada. La gente se fue con una sensación agridulce. Contenta porque ganó la "T" y dio un paso. Y por otro lado, un poquito desilusionada porque todos pensábamos que se podía ascender ese mismo domingo. Pero la gran mayoría se fue contenta porque quedamos a un paso y, nosotros sentimos lo mismo. Si se daba el domingo, habría sido hermoso pero tenemos un partido más en Formosa y podemos lograr el objetivo allá.

Si se da el ascenso, será un sueño cumplido para el Mundo Talleres. De la misma manera que Strahman pensaba en volver al club que lo formó para ser su goleador. Hoy tiene 14 goles y pase lo que pase, habrá cumplido la gran temporada del regreso. Pero también ronda en su cabeza la idea de hacer el gol más determinante de todos.

“Sería cerrar un año de sueños. Llegué acá con la ilusión de jugar y ganarme mi lugar. Lo hice, a base de rendimientos. Vine con la idea de ser el goleador de Talleres y, hoy, lo soy... Y cómo no voy a soñar con hacer el gol del ascenso. Sería fantástico cerrar un año de esa manera. La campaña de Talleres ha sido excelente. Perder un partido en 30 fechas ha sido impresionante. Repito. Seríamos justos y merecedores de lograr el objetivo. Pero queda una fecha. Ojalá me toque convertir y si no soy yo, que sea cualquiera de los chicos. Pero que podamos lograr este objetivo venimos buscando desde principio de año y que tanto necesita el club”, se sinceró el goleador de la “T”.

–Villarreal, Dutari y vos fueron jugadores, de los tantos que formó el club, que bajaron a la tercera categoría del fútbol argentino para darle una mano a Talleres y en condiciones de darle algo, sin dudarlo. ¿Pensás en eso?–Apenas llegué lo dije en el diario. Volví a Talleres porque quería darle una mano. Porque lo quiero y soy hincha, pero también porque las condiciones estaban dadas y porque creo en el proyecto de Andrés Fassi con su gente. Por su seriedad. Uno puede estar de acuerdo con las formas o no, pero el proyecto apunta a algo grande. Ojalá que el martes se de el primer gran paso que quiere dar esta dirigencia y todos nosotros como club. Y yo quiero estar siempre. Ojalá el martes se concrete.

–Tu historia es de superación... El mismo goleador tuvo que ir al banco para resurgir y quedarse. Lo que no se ve, la administración de la ansiedad...–Cuando uno es chico cree que la carrera se define en dos partidos o en un año. El fútbol es cambiante. Si no tuviste chances durante el año, sabés que podés entrar al final y ser importante. O en los momentos más difíciles. Lucas Bovaglio fue importante frente a Unión Aconquija. Se fue expulsado, pero valió porque Damián Solferino se iba mano a mano. Luca Sosa entró e hizo un golazo frente a Cipolletti cuando más lo necesitábamos y con mucha tranquilidad. Hay que entender que el fútbol es muy cambiante y todos pueden ser importantes. En lo particular este año se dio de esa forma. Todos saben que venía a ganarme un lugar y sabía que tenía que aprovechar el momento. Uno tiene que estar preparado para cuando le toque. Para jugar cinco minutos o 90. Es lo que hice y lo que me puso en el lugar que estoy.

–¿Cuáles fueron los momentos difíciles?–A lo largo del torneo hubo algunos altibajos. La derrota ante Deportivo Maipú de local, aunque a nivel puntos no significaba nada y los dos primeros empates, también en el Kempes, del Tetradecagonal. Este último fue el momento más complicado en el año porque eran seis puntos de local y por eso, estamos peleando hasta el final, hasta la última fecha. Pero lo importante fue que el equipo supo sobreponerse. En las últimas fechas hemos ganado todo. Lo hemos hecho con carácter; algunas veces jugamos bien y en otras mal. Pero siempre ganamos todo. Hemos sido merecedores de que el martes que viene se de lo que todos queremos.

–Se te vio entonar varias canciones de la hinchada…–Primero ascendamos y después vemos qué cantamos.