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Egipto es un infierno: 22 hinchas muertos en la previa de un partido de fútbol

Barras intentaron ingresar sin entradas a un estadio en El Cairo. Entró en acción la policía y todo se convirtió en una tragedia.

08 de febrero de 2015 a las 09:32 p. m.
Egipto es un infierno: 22 hinchas muertos en la previa de un partido de fútbol
Muertes, destrozos, incendios... el fútbol de Egipto vivió una jornada trágica (Foto: AP).

Al menos 22 personas murieron este domingo en choques entre aficionados barras y fuerzas de seguridad antes de que se disputara un encuentro entre los equipos locales Zamalek y ENPPI en El Cairo, informó la Fiscalía egipcia citada por la agencia estatal MENA.

Además, según informaron fuentes médicas a la agencia Efe, otras 30 de personas resultaron heridas en los disturbios, que se desencadenaron cuando la policía impidió el acceso de parte de la hinchada al estadio de la Defensa Aérea, en el este de la capital egipcia.

El ministerio egipcio de Interior explicó en un comunicado que simpatizantes de ambos equipos intentaron irrumpir por la fuerza en el estadio supuestamente sin haber comprado las entradas para el encuentro, que estaban limitadas a unas 10.000 personas.

Ante esa situación, agregó, la policía tuvo que intervenir para evitar que esas personas "dañaran la propiedad pública".

Por estos incidentes, la Liga de Fútbol de Egipto estará suspendida por tiempo indeterminado, informó el Gobierno.

Fuentes de seguridad apuntaron a Efe que los seguidores de fútbol quemaron un vehículo oficial y los agentes respondieron para detener a los responsables del ataque.

Según la Fiscalía, que ha abierto una investigación de lo ocurrido, fueron dos los coches policiales incendiados.

Las fuerzas de seguridad también emplearon gases lacrimógenos para dispersar a los aficionados, entre ellos miembros de los denominados Caballeros Blancos, como se conoce a los ultras del Zamalek.

En su página de Facebook, este grupo de aficionados radicales acusó a las autoridades de haber rodeado con alambres las puertas del club para impedir los accesos y de lanzar gases lacrimógenos causando desmayos y síntomas de asfixia entre los aficionados.