Diego Jara, un goleador del paladar de Instituto
El delantero clavó el domingo dos golazos que se recordarán por mucho tiempo en la Gloria. El primero, con un zapatazo desde fuera del área. Y el segundo, tras varios amagues.
Clavó ayer dos golazos de los que se hablará mucho tiempo en Alta Córdoba. Dos "pepas" letales, con definiciones distintas e impactantes y que corroboran los mejores antecedentes con los que el entrerriano Diego Jara, uno de los jugadores preferidos por Iván Delfino, llegó a Instituto.
La estadística dirá que con esos dos lleva cuatro goles anotados en seis partidos en Instituto, incluidos los que les señaló a Chacarita y a San Martín de Tucumán. Además, los números marcarán tres asistencias, dos en el triunfo 2-1 contra Crucero del Norte, en Posadas, y la que protagonizó en el gol de Vella, el quinto albirrojo.
Pero el par que convirtió ayer lo ponen en la senda de los grandes “9” goleadores que en su rica historia futbolera se destacaron en el club de Alta Córdoba, como Mario “el Matador” Kempes, Oscar Dertycia, “el Granadero” Diego Klimowicz, Daniel “Miliki” Jiménez, Silvio “el Chino” Romero” o Ramón “Wanchope” Ábila.
El primero, a los 20 minutos del primer tiempo, dejó con la boca abierta a todos. La bajó a 20 metros del área de Martín Ríos y ni bien la bola descendió, le metió un zurdazo salvaje, con una potencia exponencial que se clavó en el ángulo derecho del arquero.
Cuarto gol de la tarde, otra lindo gol de DieGOL Jara, desparramando defensores (a lo @wanchopeabila9 contra Huracán). pic.twitter.com/v3kiyRy4qC
— Locos X Instituto (@locosXinstituto) October 10, 2016
“¿Lo viste adelantado y por eso decidiste pegarle desde afuera?”, le preguntó Mundo D, y el delantero, que no es tan alto como los “9” tradicionales, pero sí voluminoso en lo físico, respondió: “No, no. La jugada la habíamos entrenado con los laterales. Me quedó para pegarle cuando giré y por suerte se metió. Creo que fue un golazo”.
Y en el segundo, a los 10 minutos del complemento, se fue metiendo en diagonal en el área de Brown amagando a patear, de izquierda a derecha, y su definición fue como un relaje para la defensa de los de Adrogué.
“¿No encontrabas el hueco y por eso amagaste tanto?”, fue la consulta de este diario, y Jara respondió con una sonrisa: “Mis compañeros ya me conocen y se ríen porque siempre hago esos enganches. Pero aclaro que lo no lo hago para burlarme de nadie ni para faltarle el respeto al rival”.
Estaba feliz y no es para menos. Lleva varios dobletes marcados en los equipos en los que jugó antes, como Patronato, Unión y Atlético Tucumán, pero seguramente no se olvidará fácilmente del de ayer. “Todos los goles son importantes, los míos y los de los compañeros. Lo importante es que sirvieron para que hoy seamos un equipo más efectivo y duro, menos inocente que antes”, agregó.
Delfino lo disfrutó a medias
Resultó paradójico. Su equipo acababa de golear y de jugar 20 minutos impecables, los primeros del segundo tiempo. Pero el DT de la Gloria, Iván Delfino, no parecía contagiarse de la euforia que mostraban los hinchas en el Monumental de Alta Córdoba.
¿Qué dijo tras el partido? “Que el árbol no tape el bosque. Hoy fuimos un equipo más práctico y efectivo, pero hay mucho para corregir. En el primer tiempo no fuimos lo agresivos que fuimos en el segundo. No puedo dormir cuando nos hacen goles como en el primer tiempo. Tenemos que corregir el bloque defensivo y las coberturas”. Pero lo que sí destacó fue la jerarquía del rival vencido: “Nadie habla de Brown. Le ganamos a unos de los mejores equipos de la categoría. Y tiene un entrenador muy inteligente (por Vico)”.