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Fiesta total. Descontrol en Río Cuarto: la ciudad estalló en festejos por el ascenso de Estudiantes

Tras el regreso a Primera después de 40 años, miles de hinchas coparon las calles del Imperio para celebrar con caravanas, banderas y bocinazos una noche histórica para el Celeste.

30 de noviembre de 2025 a las 08:16 p. m.
Descontrol en Río Cuarto: la ciudad estalló en festejos por el ascenso de Estudiantes
Fiesta en Río Cuarto por el ascenso de Estudiantes. (Tomy Fragueiro / La Voz).

Una vez consumado el histórico ascenso de Estudiantes, la locura se adueñó de Río Cuarto.

La ciudad del Imperio se transformó en un verdadero escenario de celebración, con miles de hinchas desbordando de emoción por el regreso a Primera División tras cuatro décadas.

Los festejos en Río Cuarto por el ascenso. (Tomy Fragueiro / La Voz).
Los festejos en Río Cuarto por el ascenso. (Tomy Fragueiro / La Voz). (Tomy Fragueiro / La Voz)

Festejo masivo y caravana interminable

Los fanáticos del Celeste salieron espontáneamente a las calles apenas terminó el partido. Caravanas de autos, motos y bicicletas se multiplicaron por toda la ciudad, con banderas, bocinas y cánticos que retumbaron hasta entrada la noche.

Varios puntos emblemáticos de Río Cuarto se convirtieron en epicentro del festejo: plazas, avenidas y esquinas colmadas de camisetas celestes celebraron un logro que quedará para siempre en la memoria del club y su gente.

Los festejos en Río Cuarto por el ascenso. (Tomy Fragueiro / La Voz).
Los festejos en Río Cuarto por el ascenso. (Tomy Fragueiro / La Voz). (Tomy Fragueiro / La Voz)
Los festejos en Río Cuarto por el ascenso. (Tomy Fragueiro / La Voz).
Los festejos en Río Cuarto por el ascenso. (Tomy Fragueiro / La Voz). (Tomy Fragueiro / La Voz)
Los festejos en Río Cuarto por el ascenso. (Tomy Fragueiro / La Voz).
Los festejos en Río Cuarto por el ascenso. (Tomy Fragueiro / La Voz). (Tomy Fragueiro / La Voz)

Un hito que paralizó el Imperio

El retorno a la élite después de 40 años despertó una emoción única. Entre abrazos, lágrimas y bengalas celestes, el pueblo de Estudiantes vivió uno de los momentos más intensos de su historia reciente.

El León volvió a rugir en lo más alto, y Río Cuarto celebró como solo una ciudad futbolera sabe hacerlo.