De la que nos salvamos con Caruso Lombardi
Ricardo Caruso Lombardi tiene una personalidad tan fuerte que desagrada. Pero no es sólo eso lo que lo lleva a ganarse enemigos todos los fines de semana. Lo que más jode en él es la falta de códigos con la que se maneja cuando las cosas no salen como espera.
Desde que volvió a Argentinos Juniors ganó un partido, empató tres y perdió cuatro. Es decir agarró un equipo relativamente salvado del descenso y ahora lo está hundiendo. Le llevaba más de 13 puntos a Independiente y ahora el Rojo se le puso a sólo a seis, cuando quedan 18 en juego.
Bocón como siempre y un experto en mandar al frente a sus jugadores, Caruso se despachó mal contra su dirigidos luego de la derrota ante San Martín (SJ). “No tengo muchos jugadores, son todos chicos. Con San Lorenzo tenía más hombres, más grandes”, dijo el impresentable.
Ahora, preguntó: ¿No sabía Caruso el plantel que agarraba o los jugadores de Argentinos se hicieron chicos de pronto? Sí, claro que sabía lo que agarraba, sólo que ahora se quiere sacar la presión de encima.
Otra cosa: en la derrota con los sanjuaninos se pasó parte del partido provocando a los plateístas locales. No Caruso, así no. Caminar sobre la cornisa de la violencia no está bueno.
Gracias a Dios nunca vino a Córdoba, aunque muchas veces apareció como candidato para dirigir a alguno de los nuestros. Gracias dirigentes cordobeses por no traerlo. De la que nos salvamos con Caruso.