Manchester. De Garnacho a Licha Martínez: el nuevo rol de los argentinos en el United
Amorim quiere revertir la mala cara en Manchester y definió nuevas estructuras.
El Manchester United inicia la temporada 2025/26 con la misión de borrar el recuerdo de una de las campañas más flojas de su historia reciente. Después de terminar 15° en la Premier League y perder la final de la Europa League ante el Tottenham, el club entró en modo reconstrucción total. El encargado de liderar este proceso es el entrenador portugués Rúben Amorim, quien llegó con ideas firmes y un mensaje claro: no hay lugar para la comodidad.
Más allá de los 153 millones de euros invertidos en refuerzos, el cambio más profundo se da puertas adentro. Amorim puso el foco en la cultura del vestuario, donde impuso una nueva dinámica basada en la disciplina, el compromiso y la autogestión. Y en ese nuevo esquema, Lisandro Martínez y Alejandro Garnacho atraviesan caminos opuestos.
Amorim impone su estilo: limpieza y normas claras
El DT luso, conocido por su carácter fuerte y su capacidad de liderazgo, no tardó en tomar decisiones drásticas. En su llegada, ejecutó una depuración del plantel, dejando afuera a nombres importantes como Jadon Sancho, Antony, Tyrell Malacia y el propio Garnacho, todos apuntados por su bajo nivel de compromiso con la nueva filosofía.
“A veces cuando estás perdiendo pensás en bajar los estándares para que estén contigo. Yo no lo hice, y lo entendieron. Cuando digo algo, lo hago”, declaró el técnico a la BBC. Y dejó en claro que no hay margen de error: “Cada entrenamiento se graba y se evalúa en grupo. Si no das el 100%, tengo imágenes y te las muestro delante de todos”.
Lisandro Martínez, referente
En medio de esta transformación, Lisandro Martínez se afianza como uno de los nuevos líderes del vestuario. El ex Defensa y Justicia integra el grupo reducido de futbolistas encargados de mantener la armonía interna y resolver los conflictos cotidianos, junto a Bruno Fernandes, Harry Maguire, Diogo Dalot, Tom Heaton y Noussair Mazraoui.
“Licha no está solo por su experiencia, sino por su personalidad. Quiero líderes que representen los distintos sectores del grupo”, explicó Amorim, que ve en el defensor argentino un pilar tanto en lo futbolístico como en lo humano.
Garnacho, sin lugar y con el futuro abierto
Distinta es la situación de Alejandro Garnacho, quien fue una de las apuestas más fuertes del ciclo anterior con Erik ten Hag. Sin embargo, el nuevo DT no logró conectarse con el joven atacante argentino, que fue marginado del primer equipo y perdió protagonismo.
“Garnacho tiene un talento enorme, eso es evidente. Pero a veces las cosas no funcionan. No hay una razón concreta. No conectamos, y eso pasa”, confesó Amorim. Aunque no se descarta que continúe en el club, su futuro es una incógnita.
En ese contexto, Chelsea aparece como uno de los clubes interesados en sumarlo. Garnacho podría buscar una salida para tener más minutos y relanzar su carrera lejos de Old Trafford.