Damián Schmidt: Busco seguir creciendo en Instituto
El juvenil defensor palpita su primer clásico en la primera de la Gloria. "Mi mayor virtud es la fortaleza mental", sostuvo.
Damián Schmidt refleja su procedencia en su personalidad. Pampeano de Santa Rosa, su tranquila manera de ser tiene similitud con el horizonte que brinda el llano.
De hablar despacio, tuvo también un silencioso ingreso a un equipo que de golpe resucitó y que hoy vive tiempos intensos ante la inminencia del partido con Talleres.
“El clásico se vive de una manera especial. Que Talleres esté en zona de descenso y nosotros en el tercer lugar no dice nada. En estos partidos, ese tipo de cosas se olvidan”, advierte.
–¿Te preocupa la ofensiva de Talleres?
–Tiene muy buenos jugadores. Están Klusener y Sánchez Sotelo, que han hecho muchos goles. Un mínimo error, lo pueden aprovechar. Tenemos que seguir el camino que nos llevó a esta situación. Estamos bien y queremos seguir consolidándonos como equipo.
No es casual su surgimiento con la postura distinta de un Instituto que pasó de la desorientación a la buena cosecha en media docena de partidos.
Este zaguero central, de 21 años, criado por Bibiana y Aníbal en el barrio Villa Elisa de aquella ciudad, tiene una historia de vida singular, como la de casi todos los pibes que llegan a una pensión de divisiones inferiores después de cruzar fronteras.
“Siempre jugué al fútbol. A los seis años lo hacía para Sarmiento de Santa Rosa. Y más grande pasé a Deportivo Mac Allister. Lo hacía de “5” o de “8”. Allí me formé como futbolista y me prepararon para jugar en otro lado”, cuenta.
Damián explica que su inclusión en el juego tuvo estrecha vinculación con la pasión familiar por el fútbol. Su padre, hincha de Boca Juniors y su madre, de Estudiantes (LP, lo respaldaron siempre, aunque Bibiana, maestra de escuela, siempre aconsejó no dejar los libros.
Esa sugerencia no fue desatendida por el zaguero central. Con 18 años vino a Córdoba a estudiar kinesiología. Un amigo de su padre lo contactó con el actual dirigente Hugo Pereyra, y una prueba en el predio La Agustina le dio lugar en las huestes juveniles de La Gloria. En un suspiro se entreveró luego con los profesionales.
Jugar, su felicidad
La mansedumbre que trasunta Schmidt no fue ganada por la ansiedad ante la oportunidad anhelada. Vio caer el sol muchas veces esperando su turno. Hasta que Frank Kudelka le dijo que iba a ser titular. “Ahí nomás llamé por teléfono a mi casa. Mis padres y mis hermanos se pusieron muy contentos. Ellos cuando pueden vienen a verme”, recuerda.
–¿Tu mayor virtud?
–La fortaleza mental. Siempre trato de adaptarme a lo que tengo que enfrentar.
–¿Y cómo asumís tu buen momento?
–Con mucha tranquilidad. Busco seguir creciendo; me falta mucho por aprender. Pero tengo al lado compañeros de experiencia que me ayudan.
–¿Instituto puede ascender?
–Nuestra meta sigue siendo los 60 puntos que necesitamos para enfrentar sin contratiempos la próxima temporada.
–¿Qué sentís cuando estás en la cancha?
–Al fútbol lo sigo sintiendo como un juego. Por eso, antes que nada, soy feliz jugando.
–¿Qué “culpa” tuvieron tus padres para que hayas llegado a primera?
–No me va a alcanzar una vida para agradecerles todo lo que hicieron por mí. Si volviera a nacer y tuviera que elegir, los elegiría de nuevo a ellos.
La ficha
Nombre: Damián Nicolás Schmidt.Edad: 21 años.Fecha de nacimiento: 7 de diciembre de 1992.Lugar: Santa Rosa de La Pampa.Padres: Bibiana y Aníbal. Hermanos: Carlos Walter y Nicolás.Trayectoria: Sarmiento, Deportivo Mac Allister (La Pampa) y General Belgrano (La Pampa).Ídolo: Walter Samuel.Estudios: segundo año de kinesiología (actualmente no cursa por sus obligaciones futbolísticas).