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Corazón de María: los dueños de la pelota

Un equipo magistral del “Cora” se quedó con la Copa Volkswagen. “Se disfruta porque somos alumnos desde el Jardín”, coinciden sus referentes.

27 de noviembre de 2013 a las 09:08 a. m.
Corazón de María: los dueños de la pelota
Algarabía. Los chicos del "Cora" todavía celebran la copa obtenida.

El gesto ganador se les adivinaba en el rostro. Era fácil darse cuenta que ese grupo estaba planeando algo importante, que se traían algo grande bajo el brazo. Iban todos juntos y padres, profesores y pequeños enormes jugadores del Corazón de María, que el pasado fin de semana se consagraron campeones de la Copa Volkswagen, en el predio del colegio Taborin, parecían un ejército imbatible.Tres partidos sin sobresaltos y uno épico, como para que quede guardado en la retina de todos los que tuvieron la suerte de ver el golazo de Luis David Trifoglio, que permitió el pase a la final. Un 2-0 al local; 3-0 ante el Bernárdez; un sufrido y festejado 1-0 frente a las Pías, y 2-1 contra el León XIII.

Así se sucedieron los partidos que llevaron, entre otros, al “5” hincha de Instituto, Independiente “y varios de Europa” a ganarse el pasaje a Ezeiza, donde jugarán un cuadrangular con Rosario, Mendoza y Buenos Aires, para conocer al campeón que viajará a Roma para representar a la Argentina.

"Todos los partidos estuvieron muy buenos, fueron difíciles y muy emocionantes", cuenta Trifoglio, volante de 11 años y autor de un gol de antología en semis.

“Ramiro Becerra me dio el pase en mitad de cancha, enganché, le pegué y… gol”, simplifica el cuadro que pintó con una pelota de fútbol.

Gabriel y María, desde afuera del campo de juego se confundían entre la marea de padres que, como todos los fines de semana, llevan a sus pibes a jugar a la pelota. Cánticos, fotos y palabras de apoyo superaban la línea de cal que separaba el público de los jugadores.

“Siempre que pueden, me van a ver y me llevan a jugar”, cuenta orgulloso el hermano de Sofía. Como también lo remarca sin disimular su alegría Matheo Cires, el “10” que no se olvida de la vital importancia de Cristian y Claudia: “A veces me lleva uno y otras veces el otro. Pero mi papá y mi mamá siempre están y eso es muy bueno para mí”.

Escape a la victoria. Manda en la mitad de la cancha, tiene el triunfo entre ceja y ceja, pero los goles no son su obsesión. Messi, Agüero y el Picante Pereyra son sus ídolos; sin embargo, cuando llega al vértice del área en lugar de pegarle al arco, siempre elige entregársela a un compañero: "Me gustar jugar al medio y dar pases de gol. Antes que patear, prefiero escaparme y dársela al delantero para que lo haga", cuenta Cires, fanático de Belgrano que sueña con jugar en la Primera de la "B". 

David, del 6° grado del Corazón de María, explica el porqué de la enorme alegría que siente: “Es que voy desde el Jardín al mismo cole”. Matheo, alumno de 5° de la misma institución, coincide: “Siempre fui al \'Cora\' y está bueno jugar con tus amigos”.