Copa América: con cervezas y panchos en las tribunas
Cómo es ir a ver fútbol en Estados Unidos. El partido inaugural mostró que los organizadores son expertos en hacer que un evento deportivo sea un show.
¡Qué lejos estamos de todo esto! Todo esto es lo que se vive en un estadio. En este caso cuando se juega al fútbol. El inicio de la Copa América Centenario en el Levi's Stadium fue el esperado por los organizadores. Con más de 60 mil espectadores en las tribunas consumiendo hasta quedar al borde de la borrachera o tan satisfechos con la comida que a la salida sólo queda ir a casa o seguir de fiesta en otro lado. Estados Unidos ve en un evento deportivo la oportunidad única de vender. Tiene en sus manos a una concentración de personas en un mismo lugar, mirando hacia el mismo punto (el campo), con los tiempos justos para impactar con la publicidad (antes, durante y después del espectáculo) y con una oferta para que nadie quede afuera.
Ver Estados Unidos-Colombia fue como ir al cine. A los cines nuevos. Esos que tienen los asientos con el recipiente para poner el vaso con la bebida. Así. El estadio se abrió cuatro horas antes del inicio del partido y a cada paso que dabas para llegar a tu ubicación había un local de comida rápida. Pedías, pagabas y te lo llevabas a tu asiento. Así de simple. Los precios van de 5 a 25 dólares para tomar y comer de todo: agua, gaseosa y hasta ¡alcohol! Sí, vendían cerveza, tragos (tipo mojito o margaritas) y vino. Pedías lo que querías, con la policía dando vueltas y listo. No hay problema.
Fue común ver a colombianos, mejicanos y estadounidenses caminar con las manos ocupadas. En una tenían un gran vaso de cerveza fría; y en la otra una bandeja con, en algunos casos, un buen pancho (hot dog o perro caliente) con los condimentos que se les ocurra, o unos nachos cargados con picante, o unas carnes rebozadas, o unas patas, alitas o muslos de pollo. El partido podría ser feo o lindo, pero con hambre o con sed no te ibas a quedar.
Buena onda
Y además, estaban todos mezclados. Por un lado los colombianos (que eran mayoría) y por otro los estadounidenses. Y cantaban. Se provocaban. Pero no pasaba de eso. Los norteamericanos se reían con las ocurrencias de los sudamericanos. Es más, los miraban con asombro por la pasión que le ponían al aliento.
A todo esto, un DJ ponía música en la previa. Salía por las dos pantallas gigantes que había en cada punta del estadio. Pantallas de 30 metros de largo por unos 10 de alto. Y en HD. Entonces empezaba el juego de los bailes. Los más llamativos salían en las pantallas para el asombro de los protagonistas y la risa, en algunos casos, del resto que estaba atento a lo que se transmitía. Era una fija buscar a una colombiana sensual, con poca ropa y que se movía provocativa.
Hay muchos servicios. Por ejemplo una marca de celulares ponía a disposición varias bocas para cargar los smartphones. No se veían los enchufes, sólo los cables con el conector que te hiciera falta. Dos pájaros de un tiro. Por un lado le das un servicio clave al cliente que se está quedando sin batería y por otro hacés publicidad. Piensan en todo.
O por ejemplo el avión Cesna que sobrevolaba el estadio. Iba y venía, antes, durante y hasta que se hizo de noche. Tirando una gran bandera con la marca de una cerveza. Hasta ese detalle. Dónde mires, algo te venden. Lo que sea. Desde una bebida alcohólica, hasta un celular. Lo que sea.
Nada que ver
¿¡Qué lejos estamos de todo eso en Argentina!? ¿Se imaginan en el Mario Kempes semejante despliegue cuando juega Belgrano o Talleres? ¿Algún día veremos eso? Todos los lugares con asientos cómodos (son de plástico duro con respaldares y lugar para poner el vaso), un local al lado del otro para comprar comida o bebida sin hacer grandes colas, con atención rápida y a precios razonables. Se podía consumir alcohol (había grandes carteles que decía que beba con responsabilidad) y nadie tiró nada al campo de juego. La gran mayoría buscaba cestos de basura para tirar las sobras.
En el Levi’s Stadium jugará Argentina el lunes. Habrá muchos hinchas alentando a la selección. Veremos cómo se comportan los nuestros con “semejantes tentaciones” al alcance de la mano.
