Confusión plena: la defensa quedó parada por el accionar del línea y terminó "pagando"
En la segunda división de España sucedió una particular jugada que terminó en un gol de taco.
Lo que sucedió en el partido entre el Nástic y el Osasuna por la segunda división de España deja una enseñanza para repetirle siempre a los defensores de un equipo: hasta que el árbitro no haga sonar su silbato, no hay que dar por terminada la acción.
Lo que pasó fue lo siguiente: Roberto Torres venía del fuera de juego y el juez de línea levantó la bandera cuando la pelota iba hacia él. Como en el medio hay un rebote y la redonda nunca le llega, el juez de línea bajó la bandera y continuó la jugada. La defensa del Nástic se quedó parada y la mayoría de los atacantes de Osasuna también. Pero uno de los atacantes se dio cuenta de que el árbitro no había cobrado nada y le dijo a su compañero que continuara la jugada.
Ante la presión del arquero por querer hacer el tiro libre "ficticio", el delantero terminó ingeniándoselas para tirar un taco y marcar el 2-0.