Clubes, pertenencia y participación
Hechos institucionales demasiado trascendentes experimentaron dos clubes cordobeses el fin de semana. Belgrano realizó la asamblea en la cual su presidente Armando Pérez fue proclamado para un segundo mandato, mientras General Paz Juniors festejó sus 100 años de vida, que cumplió ayer. El orgullo que mostraron socios e hinchas fue un denominador común en estas dos instituciones que, desde Córdoba, marcaron y marcan la historia del deporte.
Belgrano y Juniors, cada uno a su manera y en diferentes momentos de sus existencias, sintieron el placer de estar en movimiento, de tener vida en sus entrañas, y lo hicieron con una clara demostración de sentido de pertenencia y participación, motor fundamental para cualquier entidad con pretensiones de crecimiento. El mismo sentimiento con que cientos de hinchas de Talleres asistieron al estreno del filme Locura que enamora mi ciudad.
Son síntomas positivos que estimulan el despertar de clubes cordobeses. Otro es que los tres más populares (la “B”, Talleres e Instituto) han logrado un muy buen número de asociados (con un pico muy alto en el Pirata), un primer paso que repercute para bien tanto en sus funcionamientos como en sus economías. Desde allí, pasa a ser fundamental la decisión de participar, de estar, de involucrarse, que no es otra cosa que una confirmación del amor. Un interés sin apetencias personales que no sean las legítimas de ver cada vez más grande al club querido. Y que es necesario que sea en acciones concretas, aun desde la oposición, más allá de declamaciones públicas que poco aportan.