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Claudio Benetti, el maquinista de tren que fue héroe de Boca

Hace 20 años el cordobés metió el histórico gol que le dio el título a los “xeneizes” ante San Martín de Tucumán. Mirá qué fue de la vida del exfutbolista de Juniors y Belgrano.

20 de diciembre de 2012 a las 11:02 a. m.
Claudio Benetti, el maquinista de tren que fue héroe de Boca
Benetti se trepa al alambrado para festejar el gol más importante de su vida.

En el rincón de los héroes olvidados el cordobés Claudio Benetti tiene un lugar asegurado. El volante que marcó el recordado gol de Boca ante San Martín de Tucumán y le dio el título a los xeneizes, hoy se gana la vida como maquinista de tren.

"Trabajo como maquinista. Entré acá porque en la época que yo jugaba no había manera de hacer una enorme diferencia económica, y como el futbolista no tiene jubilación, surgió esta posibilidad y acá estoy. Laburo cinco horas por día, gano muy bien, y puedo disfrutar de la vida, además de seguir ligado al fútbol, en el equipo del Ferrocarril y el de la Mutual de ex jugadores de Boca", le dijo el exfutbolista de 41 años a Cancha Llena.

Hace exactamente 20 años el cordobés que comenzó su carrera en General Paz Juniors fue el héroe de Boca y se adueñó de las tapas de todos los diarios y varias revistas del país.

-¿Te acordás de esa jugada? 

-Todos se acuerdan que hice el gol yo, pero en realidad fue una gran jugada del equipo. Comienza con un quite de Giunta. Y si bien es cierto que arranco poco después de mitad de cancha y eludo a Onaindia y Chazarreta, nadie ve que mientras yo encaraba Carranza se iba para un costado, Cabañas se fue para el otro costado, Tapia para el otro, y entonces vi que se me iba abriendo el espacio y encaré. Cuando cambié el ritmo, ya estaba en la puerta del área, y definí como don Ernesto Grillo me había dicho en las inferiores. Fue una fracción de segundo en donde me acordé de una indicación que él me había dado y así fue.

-¿Pero entonces no es verdad que la barrabrava fue al vestuario de San Martín para apretar a Solbes, que había marcado el 1 a 0 para los tucumanos? 

-Nada que ver. A nuestro vestuario vinieron a apretarnos, porque íbamos perdiendo. Fue una apretada fulera. 40 por ciento de mala manera y 60 para ciento para ponernos las pilas para que no perdiéramos.

-¿Para qué te sirvió aquel gol? 

-Para ganarme el respeto de los más grandes del plantel. Había cada nene. Márcico, Giunta, Tapia, Navarro Montoya. Y en esa época a los más chicos se los boludeaba. Si el entrenamiento era a las 10, yo tenía que llegar a las 8.30 para cambiarme en el vestuario. Sino, ellos nos retaban.

¿Por qué te vas tan rápido de Boca? 

-Por las cosas feas que tiene el ambiente del fútbol. Se va el Maestro, llegan otros técnicos, y como mi pase "no generaba dinero", se me complica. Yo me daba cuenta con las acciones de los técnicos de ese tiempo, que traían jugadores de afuera por un determinado monto, pero después te enterabas que una parte de ese monto se quedaba en el camino. Y entonces como yo "no generaba plata" en ese sentido, decidí resignar guita y me fui a Belgrano, porque yo quería jugar.