Claroscuros del superclásico River-Boca
El cambio de costumbre redituó. Los 53 mil hinchas que llenaron el Kempes eligieron ir más temprano a ver Boca-River, en lugar de caer sobre la hora y así evitaron las demoras, apretujones y broncas de siempre en el ingreso, como quedaron expuestas en el informe “El Gol que le falta al Kempes”, que publicó La Voz el mes pasado.
La multitud, no sólo pudo ver el golazo de “Lucho” González ocurrido al amanecer del juego sino que también pudo apreciar un show inédito que incluyó a la cantante Coral, la música de AC DC que enmarcó la salida de los equipos con un estadio a oscuras que fue iluminado por los celulares de la gente y, que luego, recuperó la claridad habitual para el desarrollo del juego.
El espectáculo de un superclásico con hinchadas pudo verse desde el inicio y sin fallas. Lo malo fue que la presencia de las barras, pero estuvieron bien custodiados. La salida fue rápida al principio, pero, luego, se dio una gran congestión en el nudo vial 14.

