Chiarini: Lo soñé en la semana
El arquero valoró el triunfo y dijo que jugó como si fuera su último partido en Instituto.
Difícil. Muy difícil es explicar cómo el mejor arquero de la Primera B Nacional no ascendió. Ni si quiera estuvo cerca. Es más, su equipo terminará entre los últimos del campeonato. Pero eso no le importa a Julio Chiarini. Lo único que vale para el "1" albirrojo es que ayer Instituto se despidió del torneo ante su gente con una buena imagen en el 1-0 sobre Rosario Central."Fue un partido lindo. Lo soñé en la semana. Se dio tal cual lo había pensado. Los pibes se merecían esto por cómo veníamos y creo que fue justo", dijo el arquero, que vivió la jornada "como si fuese mi último partido en Instituto".
“Teníamos un peso muy grande de no ganar de local. Nos sacamos ese y muchos otros pesos que tuvimos a lo largo de la temporada. Por suerte cerramos el año como local obteniendo tres puntos. Pero lo más importante, repito, es haber ganado, porque mis compañeros hacen un esfuerzo grande y los veo sufrir cuando no salen las cosas”, reflejó Chiarini.
La pregunta sobre su continuidad en Instituto no tardó en llegar y, mesurado como siempre, el arquero respondió: “Sé lo mismo que ustedes (los periodistas). Hubo algunos sondeos pero todavía nada preciso”. Luego se le consultó sobre qué se llevaba del club en caso de emigrar de Alta Córdoba.
“Esta institución me dio un nombre. Me trataron muy bien siempre. Me bancaron los primeros partidos que tuve, que no fueron buenos, y siempre me mostraron cariño. Les estoy muy agradecido a todos”, dijo el “1”.
Con la actuación de ayer, el oriundo de Oliva –que está por completar su cuarta temporada en la Gloria– terminó de confirmar que merece una chance de atajar en una categoría superior, aunque eso no significa que puede irse para siempre.
"Tengo 31 años y si Dios me pone una oportunidad en frente la tengo que aprovechar. Si no, me quedaré para pelear el ascenso el año que viene porque Instituto tiene que estar en Primera División. No cumplí un ciclo acá. Si me toca irme, me iré; pero voy a volver", remarcó Chiarini, un arquero que hace rato merece una posibilidad en una competencia superior.
Fuera de juego
Tribunas separadas. Las dos facciones de la barrabrava de Instituto, enfrentadas entre sí, estuvieron en distintos sectores. Unos fueron a plateas y otros a la popular Daniel Willington.A los abrazos. El delantero de Rosario Central Néstor Bareiro y el defensor de Instituto Federico Martorell se saludaron y charlaron durante algunos minutos antes del partido. Fueron compañeros en O'Higgins de Chile.
"Yo subí". Cuando fue reemplazado, en medio de los silbidos y los insultos de los hinchas locales, el ex jugador de Instituto Hernán Encima se tocó el pecho y levantó un dedo hacia arriba en un claro mensaje a su exclub.
¿Y la llave? El plantel de Instituto tardó unos minutos de más en abandonar el vestuario del estadio Mario Kempes, ya que faltaba la llave de una puerta.
Mano de yeso. El arquero Mauricio Caranta, ex-Instituto, acompañó ayer a sus compañeros de Rosario Central, a pesar de que quedó al margen del partido por una fractura que lo obligó a enyesarse la mano derecha.
Llegaron tarde. La barrabrava de Rosario Central apreció en la popular Luis Artime justo en el inicio del segundo tiempo. Alrededor de 9 mil hinchas acompañaron al "Canalla" con la ilusión de verlo dar la vuelta olímpica.
Cambió el cambio. Cuando ya se jugaba tiempo agregado, Frank Kudelka dispuso el ingreso de Maximiliano Correa. El árbitro asistente mostró el cartel con el número "10" de Aguirre, pero finalmente salió el "8", Bellone.