Temas del día:

Chiarini, el “1” de la gente

El arquero de Instituto fue homenajeado por el club y recibió el cariño de unos 250 hinchas. Aunque su futuro es incierto, fue casi una despedida.

14 de junio de 2013 a las 12:02 a. m.
Chiarini, el “1” de la gente
Julio Chiarini se prestó gustoso ante cada pedido de foto o por un autógrafo. // Foto: Ramiro Pereyra

Una mañana tan inolvi­dable como fuera de lo común se vivió ayer en Alta Córdoba. En una jornada cargada de emoción y para ser recordada, Instituto homenajeó a su ídolo actual, Julio Chiarini.

Unos 250 hinchas fueron al Monumental. No importó escaparse un rato del trabajo o llegar tarde al colegio. La práctica era una excusa. Todos querían un recuerdo con el arquero, en el que pudo haber sido su último entrenamiento en el club.

Apenas pasaban las 12, cuando Julio salió de la cancha. Ni pudo hacer dos pasos. Una marea humana lo rodeó. Una foto por acá, una firma por allá. “¡Quedate un año más!”, le rogaban. “¡Sos un grande, Julio!”, lo alentaban.

Después de 15 minutos, salió como pudo entre la gente y asistir al homenaje que le realizó la dirigencia. Se descubrió una gigantografía con su imagen en la galería denominada "Las Glorias del Fútbol", en la que están los mejores jugadores de la historia de Instituto.

La emoción invadió al nacido en Oliva. "Es un sueño que hasta hace mucho tenía muy lejano. Estoy agradecido, muy feliz, contento y lleno de agradecimiento por estar al lado de tantas figuras", dijo sobre la imagen que quedó inmortalizada.

"No tengo ni idea si fue mi última práctica", afirmó en medio de la mañana que tuvo todos los condimentos de una despedida. "Siempre estoy ansioso por crecer. Que alguien se fije en mí ya es positivo, pero estoy feliz por lo hecho. Y estoy esperando si sale algo importante para mí y para el club. Y si no, seguiré peléandola en Instituto", agregó.

IdolatradoLa idolatría de "Chiari" generó algo muy particular en los hinchas. Lo quieren tanto, que no les importaría no tenerlo más con tal de que logre su progreso personal. Todos desean que pueda jugar en Primera División.

Y está claro que él también espera ese salto: "Tengo 31 años. Este año me sirvió para madurar muchas cosas. En la temporada pasada primero fueron casi todas cosas buenas, en este la mayoría fueron malas y me hizo aprender y madurar en el arco. Creo que estoy en el momento justo".

Y se mostró sorprendido por la cantidad de gente que fue a saludarlo: “Estoy contento y feliz. Lo soñé, pero no lo esperaba. Uno trata de darles tranquilidad dentro de la cancha y un poquito de felicidad. Todo esto está de más porque simplemente soy un jugador de fútbol”.

Llegaron sus seres queridos, y la emoción se acrecentaba. “No llores, porque lloramos todos”, le gritó una hincha. “En el último tiempo lo han sensibilizado. No sabés lo duro que era antes”, cuenta Patricia, la hermana que es la hincha número uno de Julio. “Estamos todos emocionados. Yo no me hago la idea de que se vaya, pero no le pregunto nada para no molestarlo”, agregó la rubia, que lo sorprendió junto a su primo Oscar, y Alejandro y “Pipo”, vecinos y amigos.

A un par de metros, detrás de la reja divisoria, nadie se movía. “Olé, olé, olé, olé; Julio, Julio”, lo alentaban y soñaban con verlo en celeste y blanco: “Para Chiarini, la selección”. También despertaba suspiros entre un grupo de adolescentes, que esperaba en primera fila. Y hacia allá fue: se quedó otra media hora firmando autógrafos. Le regaló su buzo a un hincha y revoleó el pantalón.

Después de bañarse, participó de un compromiso publicitario del club y cerca de las 13.30, cuando salió a la vereda, encontró más hinchas que todavía lo esperaban. Y claro, siguió estampando su firma y dejando su imagen en cuanta cámara anduviera cerca. Esa humildad y ese carisma de Chiarini también se reflejaron en su última frase: "No di tanto para recibir todo lo que recibí".

Mirá el especial de Chiarini, en El Bar de la Gloria: