Buffarini en Talleres: en las malas, mucho más
Liga Profesional. “Chacho” apareció en el 11, justo cuando se necesita levantar. La mejoría es clave en la previa a octavos de Copa Argentina.
Nadie le va a explicar qué es el Mundo Talleres a Julio Alberto Buffarini. Lo conoce más que cualquiera de sus compañeros, sobre todo cuando se está en modo negativo. De las que tienen atenuantes y de esas que no, sobre todo las que son traumáticas como supieron ser las que determinaron un descenso.
“Chacho” volvió a Talleres para jugar la Copa Libertadores de América, encaminar al equipo en el orden local y avanzar en Copa Argentina. Fue anunciado como el fichaje estrella, pero tuvo poco rodaje: 10 minutos en la vuelta con Vélez, 36 en el torneo federal y 11 partidos en la Liga.
Recién pudo jugar dos partidos seguidos como titular en el torneo local, cuando logró ganarle el puesto a Gastón Benavídez. “Chacho” reconoció que necesitaba ponerse a tono tras llegar desde Cartagena del ascenso español y le costó la readaptación. No tuvo lo minutos que esperaba en la Libertadores y, ahora, que está mejor, le tocó poner el pecho. Y estuvo a la altura.
En el 1-1 ante Racing Club de Avellaneda, arrancó como lateral y terminó por izquierda. Se lamentó cuando no pudo ganarle el cabezazo a Carlos Alcaraz, pero luego impulsó al primer equipo albiazul rumbo a la posibilidad de revertir su suerte. Inclusive llegó a cerrar tras un error de Enzo Díaz.
La gente lo reconoció, él sabe qué hay que hacer cuando los resultados no se dan en el Mundo Talleres. Adentro de la cancha, que es lo más importante, y también afuera.
Autocrítico
“Chacho” se sentó al lado de Caixinha cuando la “T” quedó eliminado con Vélez, pese a haber jugado solamente 10 minutos y también habló, el sábado, tras el 1-1 con Racing, siendo que se esperaba una victoria para levantar en Liga y mejorar la previa rumbo a octavos de Copa Argentina, donde enfrentará a Newell’s, el 7/9. Y no anduvo con medias tintas.
“No podemos regalar un tiempo y menos con la jerarquía que tiene Racing. Creo que en el segundo tiempo lo empatamos rápido. Tuvimos las situaciones más claras, pero nos quedó un sabor amargo porque regalamos el primer tiempo”, dijo “Buffa”, quien aacaba de cumplir 34 años.
“Las jugadas más peligrosas de Racing fueron por errores nuestros, por imprecisiones, malos control o pase. Después del gol fuimos otro equipo, que es lo que queremos ser. A mí me queda mucho por seguir creciendo”, agregó “Chacho”. En lo futbolístico, el plantel ya largó con la preparación para el juego con Central, a jugarse el viernes a las 21.30, en el Gigante de Arroyito.
