Boca insiste por Bolatti
Quieren comprar el 50 por ciento del pase del cordobés, tasado por el Porto en una cifra millonaria. Se apagan las chances de sumar al defensor Norberto Araujo.
La dirigencia de Boca Juniors afina el lápiz para persuadir al Porto a venderle el 50 por ciento del pase del volante cordobés Mario Bolatti, la nueva ilusión del entrenador Alfio Basile, necesitado de reforzar el medio campo ante la convalecencia de Sebastián Battaglia, uno de los pilares del equipo, recientemente operado de una rodilla.En un cónclave de la directiva boquense, con el manager Carlos Bianchi, habría decidido ampliar de uno a 1,5 millones de euros el ofrecimiento al club lusitano más la cesión de la mitad de los derechos económicos de Fabián Monzón.Asimismo, está lejos de los más de 3 millones de euros limpios que pidió el Porto o bien 2 millones más el 50 del pase de Monzón.En tanto, parece diluirse la posibilidad de incorporar al defensor Norberto Araujo, ya que la Liga Deportiva Universitaria de Quito decidió no transferirlo.Así lo dejó en claro el encargado de la comisión de fútbol de Liga, Esteban Paz, quien aseguró que la institución quiteña resolvió "no ceder al jugador, ni a Boca ni a ningún otro equipo".
El futbolista habría sido persuadido para que siga en el club por el también argentino Edgardo Bauza, retornado a la dirección técnica del club, al que sacó campeón de la Copa Libertadores de América en 2007.
La intención de Basile de reforzar la última línea, que tantos dolores de cabeza le dio en 2009, parece diluirse. Se frustró rápido el intento por repatriar a Daniel "Cata" Díaz, quien cobra un muy buen sueldo en el Getafe.
Para peor, Boca no pudo vender a jugador alguno de la zaga, pese a que había puesto el tachito al paraguayo Julio César Cáceres y también aguardaba una oferta por Claudio Morel Rodríguez. Ni una ni la otra.
Así las cosas, Basile habría optado por arreglarse con lo que tiene y en todo caso esperar mechar a Monzón o foguear a algún juvenil, con los riesgos que significan sobre todo en un club como Boca.
En tanto, el plantel siguió con los entrenamientos físicos por la mañana en las pendientes de los caminos tandilenses. Nuevamente Juan Román Riquelme trabajó con normalidad sin rastros de las fascitis plantal que lo marginó de la competencia desde octubre.
Más allá de los refuerzos que lleguen -hasta ahora solo arribó el volante ofensivo Matías Giménez- la recuperación de Riquelme es el patrimonio mayor para el entrenador, a sabiendas que es el ejecutor casi exclusivo de la génesis ofensiva del equipo.
El otro agujero negro que observa ante la ausencia de Battaglia es la zona central del medio campo, y de allí los intentos por Bolatti.
Es que Ariel Rosada estuvo lejos de cumplir con la gestión a la que tiene acostumbrada Battaglia, quien fue operado de rodilla izquierda por una osteocondritis y cuya recuperación se espera para entre cuatroy seis meses de mínima.Boca jugará el miércoles en su debut en el triangular de verano, ante San Lorenzo.

