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Bilardo y Maradona, una historia de amor y odios

Maradona, Bilardo y Grondona. Sus nombres están asociados como pocos a la selección nacional, pero entre ellos existió siempre una conflictiva relación con puja de poderes.

30 de julio de 2010 a las 07:51 a. m.
Bilardo y Maradona, una historia de amor y odios

Estaba garantizado. No bien Julio Humberto Grondona y Diego Maradona rubricaron, en noviembre de 2008, el acuerdo por el cual éste se convertiría en director técnico de la selección argentina, se supo que la apuesta de la AFA era de "alto riesgo". A cara o ceca, sin grises.

Las dudas surgían a montones: la clasificación estaba complicada, el equipo carecía de patrón de juego, las estrellas con bajo rendimiento... La única certeza, quizás, no era muy alentadora: la convivencia entre el poder y Diego no sería sencilla. Y los cruces empezaron cuando la tinta aún no se había secado en el papel del contrato.

Antes de su primer entrenamiento, previo al viaje a Escocia para su amistoso del debut, Maradona amagó bajarse porque Grondona no le aprobó la inclusión de Oscar Ruggeri en su cuerpo técnico. Tras una pulseada que duró unos pocos días, Diego cedió. Tal vez porque ni él mismo estaba convencido que "el Cabezón", con el que tenía un largo enfrentamiento –Ruggeri se enojó porque Diego ventiló intimidades de la selección bilardista y éste lo trató de "cometero"–, tendría funciones en el grupo.

Tal vez ahí, Grondona comprendió que las situaciones conflictivas formarían parte de las cláusulas del contrato. Pero ya era tarde.

Y si las cosas iban mal de entrada, el remedio del dueño del famoso "todo pasa" fue como apagar un incendio con nafta: le impuso a Carlos Bilardo (con quien el titular de la AFA llevaba una pelea de años) como mánager de las selecciones nacionales para supervisarlo. El cabaré abría sus puertas.

Viejos desencuentros

Los choques entre Grondona, Bilardo y Maradona vienen de vieja data. Es una lucha de “todos contra todos” interrumpida por dudosas “lunas de miel”.

Ninguno de ellos resiste el archivo. Y los ejemplos son contundentes. El 5 de junio de 2008, a sólo cuatro meses de contratar a Maradona, Grondona le tiró munición gruesa al ex 10.

"A Maradona no lo podés invitar. Yo lo dejo que hable y que diga lo que quiera, pero conmigo no se portó bien. Yo lo respeto, lo amo, lo quiero; pero le han hecho creer que es más de lo que es, y no entiende a los que quieren aconsejarlo. Nunca lo usaste, nunca quisiste vivir de él, siempre estuviste detrás ayudándolo; entonces llega un momento en que te cansás. Ya tengo 77 años, ¡que no me rompa más las pelotas!", dijo el directivo en diálogo con La Voz del Interior, en una visita a Córdoba.

En la misma nota, "el Jefe" se refirió a la que fue, tal vez, la primera bronca con Maradona, cuando éste aseguró que le habían cortado las piernas: "Que esto, que el otro, que mafioso, que la Fifa... ¡que me deje en paz! La Fifa lo salvó en Estados Unidos, porque ahí un tipo que sale positivo va preso, ¿o no? No me quedó otra que retirarlo sin decir nada y juzgarlo después del Mundial".

Los rounds Bilardo-Diego

El primer "chisperío" entre Bilardo y Maradona fue en 1990, cuando "el Narigón" excluyó a Jorge Valdano un par de meses antes del Mundial de Italia '90.

Diego, fiel a su estilo, amagó con abandonar la selección, algo que, se sabe, no concretó. “Con esta decisión, Bilardo sacó uno de los apoyos más importantes que tenía este grupo. Ahora vamos a ver qué dicen aquellos cretinos que siempre dicen que Bilardo ponía en la selección a los jugadores que yo elegía o a mis amigos”, dijo el 22 de mayo de 1990.

Tres años más tarde, el 13 de junio de 1993, la tensión llegó al máximo. Fue durante la estadía de ambos en Sevilla, durante un partido ante el Burgos, por la Liga Española. "La puta que te parió, esto tenemos que arreglarlo de hombre a hombre, aunque dudo de que lo seas", le "dedicó" Diego a Bilardo camino al vestuario, después de ser reemplazado.

Más cerca en el tiempo, ya con Diego a cargo de la selección, los rencores resurgieron en plena crisis del equipo, con la clasificación comprometida, aun a pesar del gesto de Bilardo al decir que "si se va Diego, yo también me voy". Tras conseguir el pase a Sudáfrica, Maradona apuntó: "Hasta hace poco Bilardo se quería quedar con la AFA. Ahora sigue pensando como técnico, cuando en realidad tendría que estar en el palco, de traje y corbata".

Los encuentros y desencuentros parecen seguir. El lunes, Bilardo amenaza con tirar más nafta a la hoguera. ¿Quedará margen para otra reconciliación?

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