Bielsa nunca pasará inadvertido en el fútbol
"El gol no se lo regalamos, se lo devolvimos. Los hechos son los que se vieron y su interpretación la expresamos a través de la conducta y la decisión que tomamos. El fútbol inglés es reconocido en ese sentido, por lo cual no soy quien debe expresarse en un lugar donde esa forma de actuar es un valor".
Cuando Marcelo Bielsa dio estas explicaciones tras el empate que confirmó que su Leeds United deberá buscar el ascenso en una instancia de playoffs, su apellido ya era tendencia mundial en las redes y tanto los elogios como los cuestionamientos hacia la actitud de que sus dirigidos se dejaran hacer el gol eran el asunto de un debate futbolístico que tenía defensores y detractores, varios atravesados por índices de esos fanatismos que invalidan análisis.
Lo primero que habrá que tener en cuenta para abordar lo sucedido es que el entrenador rosarino es una rara avis, no sólo en el fútbol. Ese aspecto puede ayudar a entender la orden que les bajó a sus dirigidos, aunque quienes han tenido la posibilidad de seguir su trayectoria o verlo trabajar saben que este tipo de acciones son coherentes en absoluto con su forma de pensar y de proceder. Eso no impedirá que se abran polémicas sobre si está bien que haya decidido en virtud de que debe velar por los intereses de su club y sus seguidores, de si lo haría en otra situación o hasta las motivaciones que lo pueden haber llevado a semejante decisión.
Lo que nadie podrá soslayar es la trascendencia del ejemplo puesto en la caja de resonancia que es el fútbol hiperprofesional. Porque también hay que considerar que Bielsa y su equipo se están jugando el ascenso a la Premier, hoy la liga más poderosa y competitiva del mundo. En ese contexto, el argentino hizo lo que hizo. Para quienes su accionar es un disparador, sirve repasar un concepto de él: “En cualquier tarea se puede ganar o perder, pero lo importante es la nobleza de los recursos utilizados, el tránsito, la dignidad con que recorrí la búsqueda del objetivo. Lo otro es cuento para vendernos una realidad que no es tal”.
Y también suma escuchar lo que dijo Gustavo Alfaro, DT de Boca: “Bielsa siempre marcó hitos, más allá de cuestiones que puedan ser opinables a nivel futbolístico. Respecto de la moral y de la ética, dignifica la profesión”. Y queda poco que agregar.