Belgrano y su prueba de carácter ante Banfield
Reacción. La "B" perdía ante el Taladro y logró remontar dos veces un marcador adverso. El equipo jugó mejor con enganche y dos puntas.
"Necesitábamos un partido así". Lucas Zelarayán, el mejor jugador de Belgrano ayer por la tarde en el sur bonaerense, resumió con simpleza extrema la importancia que tuvo para el Celeste el 2-2 ante Banfield. Después de aquella sonora derrota 1-4 de hace una semana ante Racing en el estadio Mario Kempes, el equipo necesitaba dar una prueba de carácter.
Y vaya si esa prueba se aprobó: dos veces se estuvo en desventaja. Y las dos veces, la “B” remontó la cuesta y alcanzó la igualdad. Es cierto que las gruesas deficiencias del fondo banfileño dieron una mano grande para que el objetivo se logre. Pero si el equipo no hubiera buscado en todo momento, si no disimulado con temple y orgullo las ausencias por suspensión de dos titulares innegables como Juan Carlos Olave y de César “el Picante” Pereyra, nada hubiera sido posible.
Además de haber robustecido un ánimo que venía golpeado tras las derrotas ante Olimpo y Racing, el 2-2 sirvió también para lograr el segundo punto fuera de Córdoba. Hasta ayer, sólo se había cosechado una unidad en aquel vibrante empate en tres ante Newell's en Rosario. Todo el resto fueron derrotas ante Lanús, Estudiantes y los bahienses.
Por eso, junto con la serena satisfacción que brotaba del vestuario pirata tras el partido, reinaba la convicción de que, más temprano que tarde, será imprescindible ponerse a ganar de visitante para darle un mejor cierre al presente torneo. “Se nos hizo más sencillo jugar con dos delanteros. Con Julio (por Furch) y Jerry (por Bengston), tuve más opciones de pase y creo que llegamos mucho más”.
También aquí, "el Chino" Zelarayán acertó en el análisis. El ingreso del hondureño por Marcos Rivadero en el entretiempo para acompañar mejor a Furch y el cambio de función de Zelarayán, quien de media punta se transformó en enganche, le dieron a Belgrano la fluidez en el juego y la profundidad que habían estado ausentes en el primer tiempo.
En ese arranque, el Celeste había sido un equipo desequilibrado. Con mucha gente garantizando el orden defensivo (dos líneas de cuatro bien juntas) y pocos, apenas el “Chino” y Furch, para armar y llegar. Las movidas que decidió Ricardo Zielinski en el entretiempo para remontar el 1-0 no sólo rindieron rápido efecto (el gol del primer empate de Velázquez cayó en el minuto inicial). Con el compromiso de Zelarayán para pedir la pelota, encarar por todo el frente y muchas veces pasar, Belgrano ganó en volumen de juego y atrevimiento.
Y con dos hombres de punta en lugar de uno, hubieron muchas más llegadas. De hecho, antes de su equivocada embestida a su compañero Tagliafico que le regaló el gol del 2-2 a Emiliano Rigoni, el arquero Gaspar Servio le había tapado dos entradas a Zelarayán y a Furch. Luego, en el último minuto, Bengston se escapó sólo por la izquierda y su disparo dio en la cara externa de la red. O sea que Belgrano pudo haber ganado.
Pero también es cierto que pudo haber perdido: en el segundo tiempo de un partido siempre intenso e interesante, un remate del juvenil Enzo Trinidad dio en una rodilla del arquero Pablo Heredia y luego en el poste derecho. Y en la última pelota de la tarde, el reemplazante del “Juanca” Olave voló y manoteó al corner un tiro bombeado de Tagliafico. Al final, estuvo bien el empate. El juego lo puso Banfield. Pero el fuego sagrado lo aportó Belgrano.
Uno por uno
Pablo Heredia. Tuvo buenas intervenciones en el segundo tiempo. Sacó dos pelotas de gol.
Gastón Turus. Concedió mucho espacio en la marca. Por su lado, Banfield ganó siempre.
Lucas Aveldaño. Expeditivo. Rechazó mucho, sin asegurar el destino de la pelota.
Cristian Lema. Abusó demasiado del pelotazo largo. De alto sacó muchas pelotas.
Carlos Soto. Banfield le hizo 2-1 toda la tarde. Poca firmeza en los mano a mano.
Marcos Rivadero. Jugó solo el primer tiempo. Muy solo para recuperar la pelota.
César Mansanelli. Aportó sólo algunos remates al arco rival desde afuera. Más importante atacando que conteniendo.
Guillermo Farré. Tardó en acomodarse en el medio campo. Cuando lo hizo, emparejó el partido.
Jorge Velázquez. El gol le mejoró la calificación. Flojo primer tiempo. Más suelto en el complemento. Terminó como lateral izquierdo.
Lucas Zelarayán. La gran esperanza de fútbol en la "B". Cuando entró en juego, el equipo creció. De enganche, en el segundo tiempo, fue esencial.
Julio Furch. Mejor acompañado, creció en el segundo tiempo. Chocó mucho con los centrales de Banfield.
Jerry Bengtson. Acompañó bien a Furch. Le dio profundidad al equipo.
Emilio Rigoni. Marcó el empate en uno de sus arribos.
Gabriel Alanis. Debutó con la camiseta de Belgrano como volante por izquierda en un momento complicado del partido.

