Temas del día:

Belgrano y su peor campaña: lo que quiere y lo que puede

El Pirata perdió contra San Lorenzo. Pero más allá de la derrota, el equipo no encuentra el rumbo. Las razones.

04 de abril de 2016 a las 02:05 p. m.
Belgrano y su peor campaña: lo que quiere y lo que puede

Más que "un mal torneo" –algo que a cualquiera le puede pasar–, lo que le duele a Belgrano es haber perdido ese reconocimiento que supo conseguir: ya no es duro, ni sólido, ni tan oportuno.

Pero, además, encontró su tercera derrota al hilo por el campeonato, por primera vez en la "era Zielinski", justo cuando el mandato era otro: evolucionar.

La evolución no es un capricho del hincha inconformista. Es, por definición, una necesidad del proceso. De lo contrario, la caída es inevitable.

La "B" está redondeando la que, por lejos, es su peor campaña desde el regreso a Primera.

¿Por qué? La floja cosecha de puntos no es más que el reflejo de un equipo que hace rato luce desorientado y que, sobre la marcha, no ha logrado convencerse de lo que debe hacer.

¿Cuál es su identidad? A priori, y por sentido común, la apuesta pasaba por ser un equipo que tuviera más la pelota, teniendo en cuenta el aceptable patrimonio que tiene el plantel para hacerlo y, sobre todo, la fragilidad defensiva manifiesta.

¿Se puede jugar a usufructuar “la segunda jugada”, cediéndole la pelota al rival, siendo un equipo con tantas dificultades para recuperar el balón? La sensación es que no. Entonces, Belgrano termina perdiendo por decantación.

Ayer, con el equipo perdiendo un partido que había empezado ganando por dos goles, “el Ruso” había sacado a Álvarez Suárez, Bolatti y Márquez. Y Etevenaux, otro de los que puede aportar juego, estuvo siempre en el banco. El empate, entonces, fue una quimera.

Es cierto que algunos jugadores están lejos de su mejor respuesta futbolística (y, en algunos casos, emocional), aunque un análisis profundo de esta afirmación obliga a ser moderados en el argumento.

El dato frío indica que, en nueve partidos, los delanteros no convirtieron un solo gol. Pero en rigor, ¿cuántas ocasiones desperdiciaron “mano a mano” con el arquero rival? Cuesta recordar alguna.

Belgrano debe entender a qué le ­conviene jugar con lo que tiene (la sensación es que, como mínimo, al plantel le faltó completarse con un defensor central y un volante de ­marca), aunque esta conveniencia no necesariamente coincida con el libreto mejor aprendido por el cuerpo técnico y los jugadores con más años en el plantel.