Belgrano y River, una historia sin cambios
La misma noticia. Desde aquel 26/6/2011, la “B” dio lo mejor: llegó al cuarto lugar; “el Millo” volvió, pero habita la zona roja.
Belgrano y River volvieron a ser noticia en esta fecha. Desde que el equipo cordobés mandó al descenso al Millonario en aquel 26 de junio de 2011, ya se sabe cuál es el que viene enriqueciendo su historia.
El cuadro de Alberdi quedó cuarto a tres puntos del líder Newell's tras el 1-0 del viernes a Godoy Cruz por 1-0, sumó su tercer triunfo consecutivo, convirtió su arranque en el quinto mejor en Primera, Olave, Farré y el DT siguen siendo tan gravitantes como siempre, mientras se espera al mejor César Pereyra. ¿Más? Ratifica día a día su forma de ser.
El estilo de marcación y su determinación lo mantienen vigente, como desde hace casi dos años. El 1-0 ante Godoy Cruz provino desde el fondo: quite reiterado, decisiva participación de Guillermo Farré (jugadón previo de alguien que siempre sorprende en ataque, frenado con penal) y definición de Claudio Pérez. ¿Su consecuencia numérica? Terrible.
En la era Zielinski, Belgrano mantuvo el arco invicto en casi la mitad de los partidos. Fueron 34 de 71 jugados, es decir el 48 por ciento. Con 8 tantos, Pérez quedó entre los seis defensores del club con más tantos en AFA. Arriba, Pereyra con 34 goles está entre los 7 máximos goleadores celestes.
River sigue en estado de ebullición permanente. La recuperación de la categoría, el 23 de junio pasado, no fue suficiente. Inició el torneo justamente perdiendo con Belgrano, y el 1-0 de ayer ante Racing lo dejó en zona de descenso con una campaña de 9 puntos en ocho partidos, y a su técnico Matías Almeyda al borde de ser despedido. Discutido por la campaña y porque su equipo cada vez juega peor.
“Estoy tranquilo porque dejaron todo”. Podrían ser palabras de Zielinski, pero fueron de Almeyda, tratando de encontrar algún atenuante para poder convencerse de que puede levantar al equipo. Es el mismo Almeyda que cinco días después del ascenso se cortó el pelo como una promesa.
Ahí mismo recibía celular mediante la noticia de que Passarella negociaba, por caso, la vuelta de D’Alessandro, pero que también debía hacerse cargo de ponerle fin a la dupla Fernando Cavenaghi-Alejandro Domínguez, aquellos que como él y Leonardo Ponzio decidieron bajar a la B Nacional para darle una mano a River.
Más los protagonistas enojados, la voz de próceres como Norberto Alonso considerando al ascenso mismo como una mínima reparación y que rápido debía convertirse en el mejor River. El arranque perdedor ante el mismo Belgrano, las sospechas sobre algún negocio turbio en la llegada de Bottinelli y una deuda astronómica hicieron del Universo River una especie de Gran Hermano.
Sobre todo para el propio Almeyda, quien soñó retirarse como jugador en esa última fecha de la temporada pasada, suponiendo que River iba a llegar holgado. Ayer, a menos de tres meses de ese partido con Almirante Brown, la gente de River le pedía que se fuera como DT.
Para Belgrano, el ascenso fue la consecuencia de un proyecto y de que Armando Pérez acertara con Zielinski, de la base con Olave, Farré, de la explosión del Vázquez en dupla con “el Picante”, de los goles que empezaron a llegar de las inferiores.
Si falta Pereyra, surge Melano; si González es baja, aparece Pittinari; se fue Vázquez, pero llegaron Carranza y Zapata. Hasta aquel partido del 26/6/2011, River era el club de la urgencia, jugado, que enfrentaba uno ordenado. Pasó el tiempo... y todo sigue igual.
82. Puntos en 46 partidos hizo River desde que descendió a la B Nacional el 16 de junio de 2011. Entre la temporada pasada y esta fueron 22 victorias, 16 empates y 8 derrotas. Todo en la era Almeyda.
70. Puntos en 46 juegos totalizó Belgrano desde su ascenso a Primera División. Entre la temporada pasada y esta fueron 18 partidos ganados, 16 empatados y 12 perdidos. Todos con Zielinski.