Belgrano y el dolor de no poder
La “B” no tuvo juego y sólo empató 1-1 ante Merlo. Depende de un milagro para llegar a una promoción. Hubo resignación y bronca con Rietti.
Bronca por el arbitraje de Guillermo Rietti e impotencia por un empate 1 a 1 ante Deportivo Merlo que no le sirvió de nada. Esas dos sensaciones se vivieron en el vestuario de Belgrano al cabo del partido jugado ayer en la cancha de Deportivo Armenio, en Ingeniero Maschwitz. Todos encontraron su motivo para la queja. Y ninguno se subió al micro de regreso a Córdoba con una sonrisa en el rostro.Más allá de los reparos que mereció la tarea de Rietti, el mundo celeste emprendió la vuelta sabiendo que, acaso, ayer se haya desaprovechado la última oportunidad que quedaba para descontar terreno y alcanzar la promoción.Ahora, la situación de Belgrano (53 puntos) está en manos de Instituto (59). Para clasificarse los celestes deberán ganar los dos partidos que le restan ante Aldosivi, el lunes venidero en Alberdi, y ante Quilmes en el Sur bonaerense y simultáneamente aguardar dos derrotas de la Gloria, el sábado ante Unión en Santa Fe, y en la última fecha ante Tiro Federal en Alta Córdoba.
Eso sin contar la diferencia de gol, que favorece al Albirrojo, y que, entre los dos cordobeses, están Atlético de Rafaela y San Martín de San Juan. Como sea, si Instituto obtiene sólo un punto en las dos fechas que le faltan, dejara a Belgrano sin ninguna posibilidad. Y si Belgrano resigna un punto de los seis que todavía tiene por delante, ya no podrá llegar a ese cuarto puesto. Esta claro que la misión es imposible."Mientras nos den los números, vamos a seguir dando pelea, pero creo que hoy (por ayer) se agotaron las chances de jugar la promoción", opinó Jorge Guyón, el primero que salió del vestuario a dar la cara tras las igualdad, con la desazón tallada en el rostro. A la hora de hablar del árbitro, "el Jabalí" fue lapidario: "Yo esta noche, voy a poder dormir tranquilo. Rietti en cambio, no sé si va a poder apoyar la cabeza en la almohada".Metros mas allá de donde Guyón daba su versión del empate, Olave hervía de bronca contra el arbitraje y contra el estado del campo de juego de Armenio. "La AFA debería tomar nota. Un partido de la segunda categoría del fútbol argentino no puede jugarse en una cancha tan impresentable", expresó el arquero, quien tampoco ahorró críticas sobre Rietti.
"No es la primera vez que nos perjudica y, lamentablemente, contra estas cosas no se puede. Hoy (por ayer) hice lo que hago siempre: me tiré para adelante porque si me tiro para atrás, es gol y dijo que me había adelantado. Este muchacho vino con el empate en el bolsillo", indicó Olave."¿Cómo voy a tocar la pelota con la mano si estaba saliendo del área? Rietti cobró cualquier cosa", opinó Martín Andrizzi sobre la jugada del penal para Merlo. Y Héctor Cuevas, al pie del micro, también dijo lo suyo: "Cobró el penal para emparejar el partido y que no pase más nada. Una vergüenza". Más o menos lo mismo que en el otro vestuario se dijo sobre un arbitraje tan polémico que todos se sintieron perjudicados.

