Belgrano se va de retiro "pascual"
Para trabajar y despejar la cabeza, se instalará desde mañana en Salsipuedes, donde esperará aislado el clásico del sábado.
Ni siquiera había pasado una hora de la derrota con Banfield cuando el entrenador de Belgrano, Sebastián Méndez, declaró que no tenía pensado hacer un trabajo especial con el plantel en la semana previa al clásico del sábado, a las 16, en el Kempes. "A nosotros nos toca transmitirles tranquilidad a los jugadores", justificó antes de abandonar el estadio Florencio Sola.
Sin embargo, entre el domingo y ayer algo cambió. Seguramente, en la cabeza del “Gallego” comenzaron a dar vuelta los múltiples errores que cometió el equipo y la necesidad de un trabajo intensivo para mejorar rápido, de cara a un partido fundamental para Belgrano. Por eso, ayer le pidió a la directiva que sus jugadores se concentren desde mañana fuera de la ciudad; lo que fue concedido.
Los celestes trabajarán hoy y mañana en horario matutino en Villa Esquiú. Pero después de la práctica de mañana, se instalarán en el Orfeo Suites de Salsipuedes. Durante todo el jueves y hasta las 20 del viernes, cuando tomarán un breve contacto con la prensa, los jugadores tendrán una suerte de “retiro espiritual”, ya que no se permitirá la presencia de extraños a la delegación.
“Tomamos la decisión de irnos unos días para trabajar con tranquilidad y hacerlo en dos turnos. Fue un pedido mío que la dirigencia apoyó de inmediato. Los jugadores están golpeados. Acá no hay nadie riéndose porque a todos nos duele. Hay que trabajar mucho y hablar poco”, explicó Méndez.
El plantel lo apoyó. Cristian Lema, uno de los nuevos referentes, declaró que ante Talleres "no alcanza con dar el 100 por ciento". Y advirtió: "Necesitamos un plus y estar todos juntos concentrados y empujando. No se pueden regalar detalles ante un rival que los aprovecha".
¿Se vienen cambios?
Antes de la práctica de ayer, en el predio, Méndez le habló al grupo durante unos 20 minutos. Pero también tuvo charlas particulares con cuatro futbolistas: Lema, Federico Lértora, Renzo Saravia y Cristian Romero. Luego, hubo trabajos regenerativos para los que jugaron el domingo y, finalmente, una práctica en espacios reducidos en la que el entrenador no dejó de hablar y de arengar, permanentemente.
“Hablo con todo el mundo y escucho a todos”, dijo antes de analizar la derrota contra Banfield y proyectar el equipo que pondrá ante la “T”: “Fuimos discontinuos. Nos faltó velocidad para romper porque la circulación se hizo lenta y previsible. Hay que jugar más rápido. Algunos de los cambios que hicimos entraron bien. Así que buscaremos el mejor equipo posible”.
Esa expresión es la que hace pensar que el equipo tendrá variantes de nombres y, quizá, también de esquema.
En la tranquilidad de las Sierras Chicas los celestes tendrán la chance de repasar en detalle su juego y el del rival en una sesión especial de videos. “Talleres está muy bien, pero los clásicos son aparte. Nosotros tenemos que pensar en nosotros. Nos debemos un buen partido”, finalizó el entrenador.
La "semana especial" de Belgrano no tiene que ver con la Pascua, aunque dirigentes, cuerpo técnico y jugadores esperan que termine igual: en resurrección. Y así se vive, como una "experiencia religiosa".

