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Belgrano-San Lorenzo, que sea un punto de partida

Sumó de visitante. El Pirata se trae un buen resultado del Nuevo Gasómetro. Tuvo chances de ganarlo, pero el empate fue justo.

17 de febrero de 2013 a las 08:23 a. m.
Belgrano-San Lorenzo, que sea un punto de partida
Al Pirata no le sentó tan mal el punto (Foto: Web).

Valió el punto que Belgrano sacó ayer de la cancha de San Lorenzo. Seguramente menos que si hace una semana no se hubiera perdido con River en el Estadio Mario Alberto Kempes.

Pero de todos modos, el empate en cero dejó cosas buenas para rescatar. No serán muchos los que puedan hacer lo mismo que el Pirata en un campo de juego tan grande y con un calor tan abrasador como el que hubo que soportar en la tarde del Bajo Flores.

Es cierto: en el segundo tiempo, San Lorenzo manejó más la pelota y suya fue la situación más clara del partido: aquella de los 25 minutos cuando Alan Ruiz dejó mano a mano a Ignacio Piatti con Juan Carlos Olave, el mediocampista dejó en el camino al arquero celeste y desde un ángulo muy sesgado, mandó afuera su remate cuando el gol se coreaba en casi todo el estadio.

Pero también Belgrano tuvo el triunfo al alcance de su mano: un remate de Esteban “Teté” González dio en el travesaño en la primera etapa y en la segunda, una escapada de contraataque de César “el Picante” Pereyra terminó con un remate apenas por encima del travesaño y sobre el cierre del partido, otro disparo de “Teté” fue salvado en la boca del arco por el debutante Mauro Cetto.

O sea: si San Lorenzo debió haber ganado, no menos real es que Belgrano tranquilamente pudo haberse marchado de regreso a Córdoba con los tres puntos guardados en sus bolsos celestes.

No se hace ningún descubrimiento si se afirma que Belgrano todavía no es aquel equipo que hizo historia en el Torneo Inicial. Y que tal vez por eso, de los seis puntos jugados hasta aquí en el Torneo Final, apenas si ha podido recoger uno. Pero eso no parece preocuparle demasiado al entrenador Ricardo Zielinski.

“El Ruso” lo tiene muy claro: “Mi objetivo siguen siendo los 50 puntos para conservar la categoría y a eso apuntamos. No pensamos en pelear el campeonato”, expresó el entrenador celeste.

Más allá de la solidez y la aplicación colectiva, hasta aquí la marca en el orillo de todo el ciclo de Zielinski, hay bastante para corregir.

Pero tampoco puede exigírsele a este Belgrano que haga lo que no parece dispuesto a hacer o que arroje a un costado aquello que le ha permitido llegar hasta aquí y empiece de nuevo a la mitad del camino.

Los celestes han hecho una religión de la espera con dos líneas de cuatro en su propio campo y la salida rápida en contraataque de sus delanteros.

A eso han jugado en los últimos dos años con los resultados que todos le reconocen. A veces, les ha salido bien y a veces no tanto.

Pero son esos resultados que nadie discute, el aval que muestra “el Ruso” para dejar todo como y donde está y descartar cualquier tipo de cuestionamiento.

Tal vez si César Mansanelli y Jorge Velázquez hubieran aportado más juego por los costados, si “el Picante” y Lucas Melano hubieran tenido mejor acompañamiento arriba.

O si el equipo no hubiera dado algunas muestras de prematuro agotamiento en la última media hora de juego, Belgrano hubiera podido hacerle más partido a San Lorenzo e inclusive, ganarle.

Pero en verdad, tan mal para los celestes no estuvo la ardiente tarde del Bajo Flores. Si siempre es bueno sumar de visitante (y más ante uno de los clubes denominados grande), el objetivo se cumplió largamente.

Faltó el salto de calidad. De conseguirlo, se tratarán los próximos capítulos de esta historia celeste en Primera División.

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