Belgrano: duro como local, frágil de visitante
Tendencia. El Pirata mejoró la cosecha en Córdoba, pero cada vez le cuesta más afuera.
Un signo distintivo del Belgrano de Ricardo Zielinski, que se acentuó después del ascenso a Primera División, fue la buena cosecha de puntos en condición de visitante. Sin ir más lejos, en su primer campeonato –el Apertura 2011– sumó ocho puntos en casa y 22 cuando le tocó salir. Sin embargo, esa tendencia se fue desdibujando con el tiempo, de manera especial desde la segunda mitad del año pasado.
Si esa merma se disimuló es porque, al mismo tiempo, el Pirata fue mejorando su performance como local: hace ocho partidos que no pierde en esa condición (desde el 26 de julio del año pasado, cuando Boca le ganó 1-0 en el Kempes, por la 18ª fecha del Torneo de Primera División 2015).
Después de ese traspié, la "B" jugó ocho partidos en el Kempes, de los que ganó cuatro (Tigre, Defensa y Justicia y Estudiantes en el torneo pasado; River en el actual) y empató los cuatro restantes (Olimpo, Rafaela y Colón en 2015; Banfield el domingo último pasado). Si lo llevamos a porcentajes, sumó un 66,66 por ciento de los puntos en Córdoba desde aquella caída ante el Xeneize.
En contrapartida, tomando la misma fecha como referencia, fueron 11 las presentaciones de los celestes como visitante, con sólo dos victorias (ambas ante Colón, la primera por la 26ª fecha del torneo pasado y la segunda por la final de la liguilla pre-Libertadores), cuatro empates (Racing, Atlético de Rafaela, San Martín y Huracán; todos por el Torneo 2015) y cinco derrotas (Rosario Central y Temperley por el torneo pasado; Independiente por la liguilla pre-Libertadores; y nuevamente Independiente y Colón por el actual certamen). Su efectividad apenas alcanzó, en esos partidos, al 30,30% de los puntos que disputó.
Ahora, Patronato
El próximo paso de Belgrano será de visitante, el próximo sábado a las 21.30, ante el recientemente ascendido Patronato de Paraná, un rival que anoche igualó 2-2 con Quilmes en la cancha del Cervecero, al que no enfrentó en Primera pero al que visitó una vez.
El único cruce en el Presbítero Grella se registró el 8 de agosto de 2010, cuando “el Patrón”, que jugaba su primer partido en la B Nacional, sorprendió al imponerse por 2 a 0, por la 1ª fecha, con goles de los ex-Instituto Julio Moreyra y Mariano Echagüe. ¿La curiosidad? El entrenador del dueño de casa aquella tarde era Ricardo Zielinski.
Unos meses después, "el Ruso" desembarcó en la “B” y lo que siguió es historia conocida: ascenso en el Monumental y consolidación en Primera.

