Belgrano, con aguante afuera y adentro
Con mucha fuerza. La "B" se la bancó ante un Unión con dos futbolistas de más y logró empatar sin goles en Santa Fe. Fue la tercera igualdad en fila en igual número de partidos desde su retorno a Primera División. Mala actuación del árbitro.
Belgrano consiguió anoche, en Santa Fe y ante Unión, su tercer empate en igual número de partidos en lo que va del Torneo Apertura de Primera, en esta oportunidad sin goles.Pero el juego tuvo aristas de todos los tipos, y después de un encuentro en el que el Celeste jugó bien flojo, concluyó casi como heroico, porque se quedó con dos jugadores menos por las expulsiones de Andrés Silvera y Juan Quiroga.Ese tramo final del partido, cuando Unión tenía 11 y la "B" nueve, el aguante del equipo, apuntalado por sus hinchas que no acallaron su voz y que le daban fuerzas a los de barrio Alberdi fue conmovedor, porque se vio a jugadores correr hasta la extenuación y luchar contra los rivales y los fallos de un árbitro que lindó con lo irresponsable y lo irrespetuoso para con los profesionales que estaban en cancha.
Pero si el aguante de los de afuera era incondicional, adentro hubo un par de pilares que fueron secundados por los siete futbolistas restantes que ayudaron a conseguir un punto que sabe a más por la manera en que se dio, pero que es poco para la cosecha general.
Atrás contó con un Olave imbatible que se hizo fuerte en un par de mano a mano y que, cuando el local apretaba, fueron sus compañeros de zaga los que sostuvieron el empate metiendo la cabeza en todos los pelotazos que llegaron desde los costados.
Pero arriba estuvo la figura del Pirata, Franco Vázquez. Este jugador que disputa los últimos partidos con la camiseta de Belgrano y que ya tiene un futuro europeo (más allá de la confirmación que no se ha dado aún por parte de los dirigentes), sostuvo cada uno de los balones que le cayeron cerca y con su habilidad se peleó contra el fondo de Unión a tal punto, que desprendió el "¡Ole... ole!" desde la tribuna visitante y algunos tibios aplausos de los locales.
Eso sí, el “crédito” celeste también tuvo que esquivar más de una patada (salió con bolsa de hielo), a pesar de que finalmente terminó siendo el jugador que más faltas recibió (siete), seguido por los locales Renzo Vera y Paulo Magnín (tres cada uno).
Suma de a poco
Para Belgrano, sostenerse invicto en el torneo, cuando ya jugó dos partidos fuera de su reducto en Córdoba no es poco, pero no estaría mal un poco más de orden colectivo si no quiere sufrir ante equipos que jueguen mejor que el Unión del cordobés Frank Kudelka (ayer vio el partido desde la platea y a la cancha salió su ayudante Raúl Armando).
Jugar, mejor que aguantar
Otra vez la tarea del Celeste en el inicio del partido no fue buena. Se volvió a equivocar en el manejo del balón y evidenció errores en el medio que complicaron atrás. Claro está que Unión fue un rival tibio y sin capacidad para generar dificultades. De todas maneras, debe corregir Ricardo Zielinski lo que sus muchachos hacen en el inicio de los partidos, porque es la segunda vez que tropieza con la misma piedra.Puede que sin Silvera logre rearmar el medio campo como más le gusta (con cuatro) al "Ruso" y ello lo ayude a manejar más la pelota, pero eso será a futuro. Ahora, lo concreto y cierto es que aguantar es una manera de sumar. Pero no siempre el rival será pobre en ofensiva y carente de ideas para quebrar a su adversario como este Unión.
Nuevamente la bandera del "Factor H" se enarbola entre los vestidos de celeste en Córdoba, pero en esta categoría no todo es meter y aguantar.
Porque si los de atrás despejaron todo lo que llegaba por el área, los del medio se corrieron una maratón y el “Mudo” aguantó todo lo que le cayó cerca de sus pies. No se habla de patrón de juego y de ideas futbolísticas, pero éste no fue un partido típico y no terminó en los trámites que debía terminar, por las expulsiones y la pésima noche del árbitro Mariano González.
Belgrano se lleva a Córdoba un punto desde Santa Fe y fue gracias a su amor propio, a un puñado de defensores que aguantaron como pudieron, con todo el corazón, y a un jugador distinto que se despide de a poco del Pirata: Franco Vázquez.